Volar en la luna de Saturno
La atmósfera densa y tranquila de Titán, sumada a su baja gravedad, hacen que volar sea la forma ideal de desplazarse a diferentes zonas. Esto libera a Dragonfly de las limitaciones que enfrentaría un vehículo de exploración terrestre (rover) al intentar transitar sobre el terreno de esta luna, que podría ser muy accidentado y arenoso.
Dragonfly puede recorrer decenas de kilómetros (o millas) en menos de una hora, lo que le permite visitar entre 20 y 30 lugares diferentes a lo largo de su misión principal, de más de tres años de duración, y cubrir una distancia aproximada de 115 kilómetros (70 millas) desde su lugar de aterrizaje inicial.
La fuente de energía de Dragonfly
Debido a la escasa iluminación solar en Titán, Dragonfly empleará un generador termoeléctrico de radioisótopos multimisión (MMRTG, por sus siglas en inglés), un tipo de fuente de energía similar a la empleada por los resistentes róveres Curiosity y Perseverance de la NASA en Marte.
El MMTRG es suministrado por el Departamento de Energía de Estados Unidos a través del Programa de Sistemas de Energía de Radioisótopos (RPS, por sus siglas en inglés) de la NASA, y emplea energía nuclear para producir una fuente de energía constante que supera las capacidades de la energía solar, las baterías químicas y las pilas de combustible, lo que permite la exploración de las regiones más profundas, oscuras y frías del espacio.
La aeronave
Especificaciones
- Peso: 875 kilogramos (1.900 libras).
- Dimensiones: 3,85 metros (12,5 pies) de largo, 3,85 metros (12,5 pies) de ancho, 1,75 metros (5,5 pies) de alto.
- Rotores: Ocho conjuntos de palas coaxiales de 1,35 metros (53 pulgadas).
- Energía: Batería de 134 amperios-hora y generador termoeléctrico de radioisótopos multimisión (MMRTG).
- Comunicaciones: Red del Espacio Profundo (DSN, por sus siglas en inglés) de la NASA, utilizando antenas de alta y media ganancia, un amplificador de tubo de onda progresiva de 100 vatios y una radio Frontier (banda X) diseñada por APL.
Ciencia a bordo
La innovadora exploración de Titán por parte de Dragonfly —que perforará la superficie para obtener muestras— incorporará cinco instrumentos científicos desarrollados gracias a una colaboración global entre agencias gubernamentales y empresas espaciales comerciales.
- DraMS: Espectrómetro de masas de Dragonfly para analizar componentes químicos y procesos que forman compuestos de relevancia biológica. Desarrollado por Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA y CNES (Centro Nacional de Estudios Espaciales).
- DraGNS: Espectrómetro de rayos gamma y neutrones de Dragonfly para medir la composición elemental de la superficie, incluyendo los compuestos inorgánicos minoritarios, a fin de clasificar los materiales de la superficie. Desarrollado por Laboratorio de Física Aplicada (APL, por sus siglas en inglés) de la Universidad Johns Hopkins y el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore.
- DragonCam: Conjunto de cámaras de Dragonfly para caracterizar accidentes geográficos y procesos en la superficie a diferentes escalas, mediante imágenes aéreas y de la superficie. Desarrollado por Malin Space Science Systems.
- DrACO: Taladro para la adquisición de compuestos orgánicos complejos que perfora, toma muestras y transfiere neumáticamente material de la superficie al DraMS. Desarrollado por Honeybee Robotics, una empresa de Blue Origin.
- DraGMet: Geofísica y meteorología de Dragonfly para monitorear las condiciones atmosféricas, determinar las propiedades del regolito, y detectar y caracterizar la actividad sísmica. Desarrollado por: Laboratorio de Física Aplicada (APL) de la Universidad Johns Hopkins y JAXA (Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial).







