Es extenso y misterioso, frío y oscuro. Es un lugar que apenas hemos empezado a explorar. Estos son 10 datos que debes saber sobre el cinturón de Kuiper.
Es vasto y misterioso, frío y oscuro. Es un lugar que apenas hemos comenzado a explorar, pero contiene pistas importantes sobre los orígenes de nuestro sistema solar. Para quienes buscan aprender más sobre una de las regiones más grandes de nuestro vecindario cósmico, estos son 10 datos interesantes sobre el cinturón de Kuiper.
1. Es una ENORME región del espacio que está más allá de Neptuno.
El cinturón de Kuiper es una de las estructuras más grandes de nuestro sistema solar; las otras son la nube de Oort, la heliosfera, y la magnetosfera de Júpiter. En términos generales, su forma es como la de un disco hinchado, o una rosquilla. Su borde interior comienza en la órbita de Neptuno, a unas 30 unidades astronómicas (UA) del Sol. (Una unidad astronómica es la distancia que hay de la Tierra al Sol). La región interior principal del cinturón de Kuiper termina a unas 50 UA del Sol. Superpuesta al borde exterior de la parte principal del cinturón de Kuiper se encuentra una segunda región llamada disco disperso, la cual continúa hacia afuera hasta casi 1000 UA, y que posee algunos cuerpos que siguen órbitas que van incluso más allá.
2. Está muy lejos. (Pero la nube de Oort se extiende aún más lejos).
El cinturón de Kuiper no debe confundirse con la nube de Oort, la cual es una región esférica aún más lejana de cuerpos helados similares a cometas que rodean el sistema solar, y que incluye el cinturón de Kuiper. Pero se cree que tanto la nube de Oort como el cinturón de Kuiper son las fuentes donde se originan los cometas de nuestro sistema solar.
3. Comparte similitudes con el cinturón principal de asteroides.
Los astrónomos piensan que los objetos helados del cinturón de Kuiper son restos de la formación del sistema solar. De un modo similar a la relación que existe entre el cinturón principal de asteroides y Júpiter, esta es una región de objetos que podrían haberse unido para formar un planeta si Neptuno no hubiera estado allí. En cambio, la gravedad de Neptuno agitó tanto esta región del espacio que los pequeños objetos helados no pudieron unirse y formar un gran planeta.
4. Solo conocemos una pequeña parte de lo que existe ahí.
Hasta ahora, observadores han catalogado más de 2.000 objetos del cinturón de Kuiper (KBO, por sus siglas en inglés) pero esto representa solo una pequeña fracción de la cantidad total de objetos que los científicos creen que existen. Los astrónomos estiman que hay cientos de miles de objetos en la región del cinturón de Kuiper que tienen al menos 100 kilómetros (60 millas) de ancho o más.
5. Probablemente antes existían muchos MÁS objetos allí.
La cantidad de material que se encuentra en el cinturón de Kuiper hoy en día podría ser solo una pequeña fracción de lo que originalmente se encontraba allí. Según una teoría bien respaldada (conocida como el modelo de Niza, como la ciudad de Niza, Francia), las órbitas cambiantes de los cuatro planetas gigantes (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) podrían haber causado la pérdida de la mayor parte del material original: probablemente de siete a diez veces la masa de la Tierra. Hoy en día, el cinturón de Kuiper se está erosionando lentamente. Los objetos colisionan ocasionalmente, y los fragmentos de esas colisiones producen KBO más pequeños (algunos de los cuales pueden convertirse en cometas), así como polvo, que el viento solar expulsa de nuestro sistema. Se estima que, hoy en día, la masa total de todo el material dentro del cinturón de Kuiper no es más de cerca del 10 por ciento de la masa de la Tierra.
6. Muchos objetos del cinturón de Kuiper tienen lunas.
Un número bastante grande de KBO tienen lunas, es decir, cuerpos significativamente más pequeños que se mueven en órbita a su alrededor, o que son objetos binarios. Los objetos binarios son pares de objetos que son relativamente similares en tamaño o masa y que orbitan alrededor de un punto (un centro de masa compartido) que se encuentra entre ellos. Algunos objetos binarios llegan a tocarse, creando una forma parecida a un maní, formando lo que se conoce como un par binario de contacto. Plutón, Eris, Haumea y Quaoar son objetos del cinturón de Kuiper que tienen lunas.
7. Es uno de los lugares de donde provienen los cometas.
El cinturón de Kuiper es una fuente de cometas, a medida que se erosiona muy lentamente. Los trozos producidos por los KBO que colisionan pueden ser empujados por la gravedad de Neptuno hacia órbitas que los envían en dirección al Sol, donde la gravedad de Júpiter los acorrala aún más en órbitas cortas que duran 20 años o menos. Estos objetos se denominan cometas de la familia de Júpiter, o de período corto. Dado que hacen viajes frecuentes al sistema solar interior, la mayoría tiende a agotar sus hielos volátiles con bastante rapidez y, finalmente, se vuelven cometas inactivos, o extintos, con poca o ninguna actividad detectable. Los investigadores han descubierto que algunos asteroides cercanos a la Tierra son en realidad cometas extintos, y la mayoría de ellos habrían tenido su origen en el cinturón de Kuiper. (La otra fuente de cometas es la nube de Oort, donde se originan la mayoría de los cometas de período largo con órbitas muy inclinadas).
8. Kuiper en realidad no lo descubrió.
El cinturón de Kuiper lleva el nombre del astrónomo Gerard Kuiper, quien publicó un artículo científico en 1951 que especulaba sobre los objetos que están más allá de Plutón. El trabajo de Kuiper en realidad no predijo las poblaciones de objetos que observamos en la región que lleva su nombre ni, lo que es más importante, su relación con Neptuno. (La órbita de Neptuno, no la de Plutón, define el borde interno del cinturón; y, en gran parte, es la gravedad de Neptuno la que le ha dado forma al cinturón). Pero Kuiper y sus ideas fueron tan conocidas entre los astrónomos que la idea general del cinturón llegó a atribuirse a él.
9. Durante mucho tiempo, los astrónomos NOS SE DIERON CUENTA de que lo habían descubierto.
Plutón fue el primer objeto del cinturón de Kuiper en ser descubierto, en 1930, en una época en la que los astrónomos aún no tenían razones para suponer que existía una gran población de mundos helados más allá de Neptuno. En ese momento, los científicos aún no habían desarrollado ideas sobre el sistema solar exterior que sugirieran que Plutón podría tener muchos acompañantes. Entonces, a pesar de su órbita extrañamente elíptica e inclinada, en ese momento tenía sentido pensar que Plutón era un planeta solitario. Pasarían otros 62 años antes de que se encontrara el segundo KBO, en 1992, lo que finalmente condujo al reconocimiento de que Plutón no estaba solo en lo absoluto.
10. Fuimos allá por primera vez en 1983.
La primera nave espacial que entró en la región del cinturón de Kuiper fue la nave espacial Pioneer 10 de la NASA, en 1983, cuando atravesó el espacio hasta más allá de la órbita de Neptuno. Pero esa nave espacial no visitó ninguno de los mundos helados de la región: solo Plutón había sido descubierto entonces. (Voyager 2 visitó la luna Tritón de Neptuno en 1989 y Cassini visitó la luna Febe de Saturno en 2004: ambos podrían ser mundos originalmente provenientes del cinturón de Kuiper que se escaparon).
La primera nave espacial que visitó realmente un objeto en el cinturón de Kuiper fue la New Horizons de la NASA, la cual sobrevoló Plutón y sus lunas en julio de 2015. Más tarde, New Horizons sobrevoló un segundo KBO, Arrokoth, el 1 de enero de 2019. Las imágenes del encuentro mostraban un objeto con un doble lóbulo de color muy rojizo que parecía un muñeco de nieve parcialmente aplastado. La extraña forma del objeto, diferente a cualquier otro que se hubiera visto, fue la mayor sorpresa de ese sobrevuelo.
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