Las fases de la Luna
Quick Facts
En todo nuestro sistema solar, el único objeto que brilla con luz propia es el Sol. Esa luz siempre llega a la Tierra y a la Luna desde la dirección del Sol, iluminando la mitad de nuestro planeta en su órbita y reflejándose en la superficie lunar para crear la luz de la Luna. A veces, toda la cara visible de la Luna resplandece intensamente. Otras veces, solo vemos una delgada franja de luz en forma de media luna. En ocasiones, la Luna parece desaparecer. Estos cambios se denominan fases de la Luna.
Las ocho fases lunares son, en orden: luna nueva, luna creciente, cuarto creciente, gibosa creciente, luna llena, gibosa menguante, cuarto menguante y luna menguante. Este ciclo se repite aproximadamente una vez al mes (cada 29,5 días).
Al igual que la Tierra, la Luna tiene un lado diurno y un lado nocturno, los cuales cambian a medida que la Luna va rotando. El Sol siempre ilumina una mitad de la Luna mientras que la otra mitad permanece oscura, pero la porción de esa mitad iluminada que podemos ver cambia a medida que la Luna recorre su órbita.
Todas las fases lunares
Echemos un vistazo a las fases individuales y cómo percibimos los movimientos de la Luna y el Sol al observarlos desde el hemisferio norte de la Tierra (para los observadores en el hemisferio sur, estas mismas fases se ven invertidas horizontalmente):
Luna nueva
Esta es la fase invisible de la Luna, en la que su lado iluminado está orientado hacia el Sol y el lado nocturno mira hacia la Tierra. En esta fase, la Luna está en la misma zona del cielo que el Sol, y sale y se pone al mismo tiempo que él. ¡El lado iluminado no solo está orientado en dirección opuesta a la Tierra, sino que también es visible durante el día! Cabe recordar que, en esta fase, la Luna no suele pasar directamente entre la Tierra y el Sol, debido a la inclinación de su órbita. Solo pasa cerca del Sol desde nuestra perspectiva en la Tierra.
Luna creciente
Esta fina franja plateada de la Luna aparece cuando su mitad iluminada está orientada en dirección opuesta a la Tierra, de modo que solo una pequeña porción es visible desde nuestro planeta. Su tamaño aumenta cada día a medida que la órbita lunar permite ver una mayor parte del lado iluminado por el Sol. Cada día, la Luna sale un poco más tarde.
Cuarto creciente
La Luna ya ha recorrido una cuarta parte de su trayecto mensual y vemos la mitad de su lado iluminado. Aunque coloquialmente se le llame “media luna”, debemos recordar que eso no es realmente lo que estamos viendo en el cielo. Estamos observando solo una porción de la Luna completa: la mitad de la mitad iluminada. La Luna en cuarto creciente sale alrededor del mediodía y se pone hacia la medianoche; se sitúa en lo alto del cielo durante la tarde y la noche, lo que permite una observación excelente.
Gibosa creciente
Ahora la mayor parte del lado iluminado de la Luna (su lado “diurno”) es visible, y esta se ve más brillante en el cielo.
Luna llena
Este es el momento en que más cerca estamos de ver todo el lado diurno de la Luna iluminado por el Sol (por lo que, técnicamente, esta sería la verdadera "media luna"). La Luna se encuentra en posición opuesta al Sol, vista desde la Tierra, y se muestra su lado diurno. La luna llena sale alrededor del atardecer y se pone cerca del amanecer. La Luna se verá llena durante un par de días antes de pasar a...
Gibosa menguante
A medida que la Luna comienza su recorrido en dirección al Sol, la luz solar ahora comienza a reflejarse en su lado opuesto. El lado iluminado parece reducirse, pero la órbita de la Luna simplemente la está llevando fuera de la vista desde nuestra perspectiva. La Luna sale cada vez más tarde por la noche.
Cuarto menguante
Desde la perspectiva de la Tierra, la Luna parece estar iluminada a medias; pero, en realidad, estamos viendo la mitad de la mitad de la Luna que está iluminada por el Sol, es decir, una cuarta parte. La luna en cuarto menguante sale alrededor de la medianoche y se pone cerca del mediodía.
Luna menguante
La Luna está casi de regreso al punto de su órbita donde su lado diurno mira directamente hacia el Sol, y todo lo que vemos desde nuestra perspectiva es una curva delgada.
Nuestra Luna oscilante
Cuando pensamos en la forma en que la Luna parece cambiar en el transcurso de un mes, solemos pensar en sus fases. Pero los observadores frecuentes de la Luna saben que ella también parece girar, cabecear y balancearse ligeramente durante su recorrido por el cielo, lo que nos permite asomarnos por encima de su “hombro” y vislumbrar su lado lejano. Este fenómeno se conoce como libración.
Debido a que la órbita de la Luna no es perfectamente circular, su distancia desde la Tierra y su velocidad orbital varían ligeramente a lo largo del mes. Sin embargo, la velocidad de rotación de la Luna alrededor de su propio eje siempre es la misma.
Cuando la Luna se encuentra en el punto más cercano a la Tierra y se desplaza a mayor velocidad a lo largo de su trayectoria orbital, no rota lo suficientemente rápido como para mantener completamente el mismo lado orientado hacia a nosotros, por lo que podemos ver un poco más de su lado oriental. Cuando la Luna está más alejada de la Tierra y orbita a menor velocidad, su rotación se adelanta un poco y vemos algo más de su lado occidental. Llamamos a este movimiento “libración en longitud”.
La inclinación de cinco grados de la órbita de la Luna también hace que parezca cabecear, como si dijera “Sí”. Esta inclinación a veces sitúa a la Luna por encima del hemisferio norte de la Tierra y, a veces, por debajo de su hemisferio sur, lo que nos permite ver una porción un poco mayor de los hemisferios norte o sur de la Luna. Llamamos a este movimiento “libración en latitud”.
Por último, la Luna parece inclinarse de un lado a otro como un metrónomo. La inclinación de la órbita de la Luna contribuye a ello, pero esto se debe principalmente a la inclinación de la Tierra. Nuestro planeta tiene una inclinación axial de 23,5 grados, lo que significa que cuando observamos la Luna desde la Tierra, es un poco como estar de pie y de lado en una rampa: si miras a la izquierda, la pendiente de la rampa viene subiendo; si miras a la derecha, la pendiente de la rampa va bajando. Frente a ti, el horizonte parece más alto a la derecha y más bajo a la izquierda. Si te das la vuelta, el horizonte parece inclinarse en sentido contrario.
Esa rampa inclinada funciona de la misma manera que la “plataforma” inclinada de la Tierra debajo de nuestros pies. Cada dos semanas, tenemos que mirar en dirección opuesta para ver la Luna, y el suelo debajo de nuestros pies también se inclina en sentido contrario.
La luz cenicienta
A veces, cuando la Luna está en una de sus fases de media luna, todavía podemos ver la zona oscurecida del lado cercano de la Luna brillando tenuemente. Este efecto es causado por la luz del Sol que se refleja en la superficie de la Tierra e incide sobre la cara de la Luna. Debido a que, en ese punto de su órbita, la Tierra se ve casi llena desde la perspectiva de la Luna, la luz que refleja, conocida como luz cenicienta, es lo suficientemente brillante como para iluminar tenuemente la superficie oscurecida.
La Luna durante el día
Aunque a veces se piensa que la Luna es una visitante nocturna, también suele ser visible durante el día como una presencia tenue y pálida.
El momento del día en que la Luna es visible está relacionado con su fase, la época del año y tu ubicación en la Tierra. En la mayoría de las latitudes, los siguientes patrones pueden ayudarte a estimar aproximadamente cuándo esperar la salida y la puesta de la Luna durante sus diferentes fases. Para obtener información exacta sobre la salida y la puesta de la Luna, consulta las predicciones en tu localidad.
- La luna creciente (fase inicial) sale por la mañana, después del amanecer, y se pone por la noche, después de la puesta del Sol.
- La luna en cuarto creciente sale hacia el mediodía y se pone hacia la mitad de la noche.
- La luna gibosa creciente sale por la tarde, antes del atardecer, y se pone en las primeras horas de la mañana, antes del amanecer.
- La luna llena sale al atardecer y se pone al amanecer.
- La luna gibosa menguante sale por la noche, después del atardecer, y se pone por la mañana, después del amanecer.
- La luna en cuarto menguante sale hacia la mitad de la noche y se pone hacia el mediodía.
- La luna menguante (fase final) sale muy temprano por la mañana, antes del amanecer, y se pone por la tarde, antes del atardecer.
- La luna nueva sale y se pone junto con el Sol, pero no es visible en el cielo diurno porque el lado nocturno (el lado no iluminado) de la Luna está orientado hacia la Tierra.
Vista desde el espacio
Imagina que viajas en una nave espacial, alejándote de la Tierra. A medida que te alejas, ves nuestro planeta y su Luna unidos en su interminable abrazo gravitatorio. Esta vista lejana te da una perspectiva única de la Luna que puede ser difícil de visualizar desde la superficie terrestre, donde la Luna parece recorrer el cielo como un globo de luz en constante cambio.
Desde tu perspectiva de astronauta, puedes ver que la Luna está a una distancia promedio de 384.399 kilómetros (238.855 millas) de la Tierra, o un espacio equivalente al que ocuparían unas 30 Tierras puestas en hilera. La Luna viaja alrededor de nuestro planeta una vez cada 27,322 días siguiendo una órbita elíptica, es decir, en forma de círculo alargado. (Tarda unos 27,3 días en completar una vuelta, pero 29,5 días en pasar de una luna nueva a la siguiente). La Luna tiene un acoplamiento de mareas con la Tierra, lo que significa que gira sobre su eje exactamente una vez por cada órbita que completa alrededor de nuestro planeta. Debido a esto, desde la Tierra siempre vemos solo un lado de la Luna. Este fenómeno se denomina movimiento de rotación sincrónica.
Acoplamiento de mareas
El lado lejano de la Luna nunca se puede ver desde la Tierra. La Luna gira alrededor de la Tierra mostrando siempre el mismo lado hacia nuestro planeta, y esto no es tan inusual como cabría pensar.
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