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La atmósfera de la Luna

¿Tiene atmósfera la Luna? Sí, pero apenas, y es muy diferente de la atmósfera que conocemos en la Tierra. Cuando se habla de la atmósfera de la Luna, a menudo se hace referencia a su capa principal: la exosfera lunar.

Quick Facts

La Tierra rodeada por las capas de la atmósfera. En orden desde la superficie: troposfera, estratosfera, mesosfera, termosfera, exosfera. A lo lejos está el Sol.
Earth’s atmosphere has five major layers: troposphere, stratosphere, mesosphere, thermosphere and exosphere. Earth's atmosphere does not have a fixed outer limit.
NASA/Vi Nguyen
Diagrama de la superficie y atmósfera de la Luna, que tiene solo una capa principal, la exosfera. A lo lejos está el Sol.
NASA/Vi Nguyen
La Tierra rodeada por las capas de la atmósfera. En orden desde la superficie: troposfera, estratosfera, mesosfera, termosfera, exosfera. A lo lejos está el Sol.
Earth’s atmosphere has five major layers: troposphere, stratosphere, mesosphere, thermosphere and exosphere. Earth's atmosphere does not have a fixed outer limit.
NASA/Vi Nguyen
Diagrama de la superficie y atmósfera de la Luna, que tiene solo una capa principal, la exosfera. A lo lejos está el Sol.
NASA/Vi Nguyen

COMPARACIÓN DE ATMÓSFERAS

Capas atmosféricas

(Las imágenes no están hechas a escala).

La atmósfera de la Tierra tiene cinco capas principales: troposfera, estratosfera, mesosfera, termosfera y exosfera. La atmósfera de la Luna consta de solo una capa principal: su exosfera. Estas imágenes no están hechas a escala: la Tierra es mucho más grande que la Luna, y ninguna de las atmósferas de los dos cuerpos celestes tiene un límite exterior fijo. Crédito: NASA/Vi Nguyen

La exosfera lunar

La atmósfera lunar es principalmente una exosfera, la cual a su vez consiste esencialmente en espacio vacío. Si visitaras la Luna y caminaras por su superficie, podrías pensar que carece por completo de atmósfera. Las moléculas que se encuentran alrededor de la Luna son tan escasas y están tan dispersas que recorren largas distancias sin chocar con nada, ni siquiera entre sí. La atmósfera de la Tierra, por otro lado, es densa y se caracteriza por ser propensa a las colisiones: las moléculas de aire chocan entre sí (e interfieren con sus respectivos movimientos) constantemente.

Dado que la atmósfera de la Luna no es propensa a las colisiones, es posible estudiar cada componente químico de forma independiente. Por ejemplo, algunos científicos trabajan para comprender cómo se forma y transforma el agua en la Luna investigando el comportamiento de los átomos de hidrógeno en la exosfera. Los componentes químicos de la exosfera lunar tienen sus propios “ciclos” de desplazamiento entre el suelo y el espacio cercano, así como patrones de migración específicos de un lugar a otro en la superficie de la Luna.

Fotos lado a lado: la foto de la izquierda es de la superficie árida de la Luna con la Tierra azul a lo lejos. La foto de la derecha muestra la atmósfera azul y nublada de la Tierra desvaneciéndose en el espacio, con la Luna a lo lejos.
La atmósfera de la Luna contiene aproximadamente un millón de miles de millones (1015) de veces menos moléculas por centímetro cúbico que la de la Tierra. Esto se debe principalmente a que la Tierra tiene mayor masa (por lo que tiene una atracción gravitacional más fuerte que retiene su atmósfera) y a que la Tierra cuenta con fuentes más activas de gases atmosféricos (como volcanes en erupción). El campo magnético de nuestro planeta también ayuda a proteger y preservar nuestra atmósfera. Izquierda: La Tierra vista por los astronautas de Apolo 8 mientras orbitaban la Luna (1968). Derecha: La Luna vista por los astronautas que orbitan la Tierra a bordo de la Estación Espacial Internacional (2024).
NASA/Vi Nguyen

¿De qué está compuesta la atmósfera de la Luna?

La exosfera de la Luna está compuesta casi en su totalidad por helio, neón y argón, con cantidades ínfimas de otros elementos. Las moléculas de hidrógeno constituyen una fracción muy pequeña de la exosfera lunar, pero son objeto de gran interés científico, en parte porque el hidrógeno es uno de los componentes químicos del agua.

El sodio es otro elemento escaso, pero ampliamente estudiado en la exosfera lunar. La firma química del sodio es relativamente fácil de detectar a distancia, lo que lo convierte en un objetivo atractivo para los observadores que utilizan telescopios terrestres o analizan los datos de naves espaciales en órbita lunar.

Un instrumento con cables saliendo de él posado sobre la superficie de la Luna de la Tierra. También se ven cerca huellas de los astronautas de la misión Apolo.
El Experimento de medidor de cátodo frío (CCGE, también conocido como Medidor de iones de cátodo frío, o CCIG) fue implementado como parte del Paquete de experimentos en la superficie lunar de Apolo (ALSEP) en las misiones Apolo 12, 14 y 15. Fue diseñado para medir la densidad de las partículas neutras a fin de determinar la cantidad de gases presentes en la superficie lunar. El CCGE es el pequeño instrumento en forma de cilindro que aparece en esta imagen; el instrumento grande en forma de caja que está a la derecha es el Experimento de detector de iones supertérmicos (SIDE), el cual medía los iones de la exosfera.
NASA

La mayor parte de las investigaciones sobre la exosfera lunar se basan en datos recopilados a distancia, pero también se han instalado experimentos en la superficie. Cuando las tripulaciones de las misiones Apolo 12, 14 y 15 despegaron de la Luna, dejaron atrás dispositivos diseñados para medir la cantidad de gases existentes cerca de la superficie lunar. Estos experimentos iniciales confirmaron la presencia de una atmósfera extremadamente tenue. Posteriormente, los astronautas del Apolo 17 desplegaron un espectrómetro denominado Experimento de composición atmosférica lunar (LACE, por su acrónimo en inglés) para identificar la composición química de la atmósfera.

Décadas más tarde, nuevas naves espaciales llevaron tecnología actualizada a la órbita lunar para llevar a cabo observaciones de seguimiento. La misión THEMIS-ARTEMIS comenzó como una misión de cinco satélites centrada en la Tierra. Cuando finalizó su cometido original en 2008, dos de sus cinco sondas fueron redirigidas a lugares próximos a la Luna, donde ahora miden las partículas con carga eléctrica de la exosfera lunar que son arrastradas por el viento solar. El Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO, por sus siglas en inglés) de la NASA —una nave espacial del tamaño de un vehículo todoterreno, equipada con siete instrumentos científicos— ha estado enviando datos desde la órbita lunar a la Tierra desde 2009. Entre 2013 y 2014, la nave Explorador de la Atmósfera y el Entorno de Polvo Lunar (LADEE, por sus siglas en inglés) se unió a LRO para llevar a cabo una misión orbital de seis meses, recopilando información detallada sobre la composición y estructura de la exosfera lunar, y aportó nuevos conocimientos sobre cómo estas cambian con el paso del tiempo.

El entorno cambiante de la Luna

A diferencia de las densas capas de aire de la Tierra, la exosfera de la Luna se asemeja un poco a la neblina que se forma al sacudir una alfombra sucia con una escoba: contiene una muestra de partículas que se han desprendido a causa de un impacto. Pero en lugar de provenir de una alfombra, estas partículas vienen de la superficie lunar. En lugar de volar por los aires, son expulsadas hacia un espacio vacío casi absoluto. Y en lugar de ser golpeada con una escoba, la Luna es bombardeada por desechos espaciales. Los micrometeoritos y otros objetos impactantes levantan temporalmente partículas de polvo e incluso átomos individuales de la superficie de la Luna. Paralelamente, el viento solar envía protones y otros materiales procedentes del Sol. Mientras que algunas partículas son depositadas en el suelo o escapan al espacio, nuevos impactos lanzan otras a las alturas nuevamente.

Corrientes de meteoroides impactando la superficie de la Luna.
Algunos fragmentos de basura espacial son demasiado pequeños para formar cráteres, pero aun así alteran la superficie lunar. Los impactos de todos los tamaños mezclan las capas más externas de la Luna y exponen material fresco que antes estaba oculto bajo la superficie. Este proceso de mezcla de polvo y roca se denomina jardinería por impacto.
NASA

La actividad humana y robótica también altera la exosfera lunar. Los gases del escape de un solo módulo de aterrizaje lunar pueden dominar brevemente el espacio en sus inmediaciones. Dado que estos gases de la nave espacial contienen agua y otros componentes químicos que también ocurren naturalmente en la Luna, los estudios del entorno lunar deben tomar en cuenta los cambios relacionados con la exploración. Los científicos ya están realizando simulaciones para anticipar los efectos atmosféricos de los futuros alunizajes.

Redacción: Caela Barry, Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA
Asesores científicos: Dana Hurley y Parvathy Prem, Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins; Bill Farrell, Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA