¿Qué vieron, observaron y documentaron cuatro astronautas en su viaje alrededor de la Luna durante la misión Artemis II de la NASA?
Mediante fotografías, observaciones transmitidas verbalmente, dibujos y anotaciones, el equipo de Artemis II creó un registro científico único, el cual ahora está a disposición de la comunidad científica y el público para su estudio posterior. Explora aquí los aspectos más destacados y, a continuación, consulta la colección completa de informes y los recursos de datos seleccionados.


Destellos de luz

Chapter 1
¡Impacto!
Como parte del plan científico de la misión, los científicos lunares pidieron a la tripulación de Artemis II que estuviera atenta a los pequeños destellos que son provocados por el impacto de fragmentos rocosos contra la Luna. Aun así, algunos científicos quedaron sorprendidos cuando los astronautas informaron haber visto cinco destellos de luz extremadamente tenues desde una distancia de unos 74.000 kilómetros (46.000 millas). Tras descartar otras fuentes —como rayos cósmicos o reflejos de la nave espacial—, el equipo científico confirmó los avistamientos.

“¡Amigo! ¡No puede ser!”
Las observaciones de los destellos de impacto tuvieron lugar durante una interrupción planificada de las comunicaciones mientras la tripulación de Artemis II se encontraba en el lado lejano de la Luna. Esta es una descripción de cómo se vivieron dos momentos clave de este suceso: cuando la tripulación presenció los destellos y cuando el equipo de ciencia lunar recibió la noticia en el centro de Control de la Misión del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston.
Mira el video-
Los astronautas de las misiones Apolo vieron destellos similares desde la órbita lunar, pero es probable que la tripulación de Artemis captara los más tenues jamás observados a simple vista. A partir del brillo de los destellos, los científicos estimaron que las rocas entrantes no superaban 2 pulgadas de diámetro. A pesar de su tamaño, viajaban a miles de kilómetros por hora, produciendo suficiente luz en el impacto para ser visibles. El eclipse solar total que experimentó la tripulación durante casi una hora, mientras transitaba por el lado lejano de la Luna, creó las condiciones ideales de oscuridad para detectar estos destellos tan sutiles.
Al no haber atmósfera que frene o queme los escombros entrantes, los proyectiles chocan libremente contra la superficie lunar. Las observaciones directas de este proceso en el lado lejano de la Luna dieron a la tripulación un conjunto excepcional de datos que permitirá entender con qué frecuencia ocurren estos impactos, lo cual es fundamental para evaluar los riesgos a largo plazo para los futuros hábitats e infraestructuras lunares.
“¡Es simplemente como un bloop!”
El astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense), Jeremy Hansen, y el astronauta de la NASA, Reid Wiseman, describen haber visto un destello de impacto al mismo tiempo.
Un arcoíris desteñido
Chapter 2
Nuestra colorida Luna
La tripulación informó haber visto tonos sutiles de gris, negro, marrón, beige, blanco, verde y azul en la superficie de la Luna. Este arcoíris de tonos apagados ofrece pistas sobre las rocas y los minerales que componen las distintas regiones lunares, lo que ayuda a los científicos a reconstruir cómo evolucionaron la Luna y, por extensión, la Tierra, a lo largo del tiempo.

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Los tonos azules indican rocas volcánicas ricas en titanio, mientras que los marrones Para los futuros exploradores humanos, estas diferencias cromáticas podrían revelar recursos potenciales.
Asimismo, las observaciones de la tripulación y las imágenes de color y brillo captadas con cámaras de mano pueden compararse con los datos del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO, por sus siglas en inglés) de la NASA. Al combinarlos, estos conjuntos de datos ayudan a los científicos a comprender cómo los seres humanos perciben el color en la Luna, especialmente cómo varían el tono, el brillo, el contraste y la textura aparente según cambian los ángulos de visión.
Estas percepciones pueden cambiar drásticamente. La tripulación fue entrenada para reconocer cómo el ángulo de la luz solar en la Luna podría afectar lo que veían; esta habilidad será cada vez más esencial a medida que las futuras misiones de alunizaje de Artemis se dirijan a las regiones polares, donde las condiciones extremas de iluminación influirán en la percepción humana. Distinguir los artefactos visuales ocasionados por la iluminación de las características geológicas reales es fundamental para una navegación segura, una documentación precisa y la interpretación científica de las observaciones visuales.Captura de pantalla de la tableta de un miembro de la tripulación de la misión Artemis II, tomada el 6 de abril de 2026, que muestra notas manuscritas superpuestas a una visualización de la Luna. A la derecha se observa el lado que vemos desde la Tierra: el lado cercano. Se le reconoce por las oscuras llanuras de lava que cubren su superficie. Las notas señalan matices en los colores que los miembros de la tripulación podían apreciar desde la nave espacial Orion. Los tonos marrones reflejan distintos niveles de hierro, mientras que los verdes indican la presencia de vidrio formado durante antiguas erupciones volcánicas o impactos de asteroides.NASA
“Es como una mejilla amarillenta de la Luna”
La astronauta de la NASA Christina Koch describe cómo puede ver zonas de color en la Luna.
El terminador
Chapter 3
El límite entre el día y la noche
El “terminador” —la cambiante línea divisoria entre el día y la noche en cualquier superficie planetaria— ofreció a la tripulación algunas de las vistas más reveladoras de la Luna.
El equipo científico pidió a los astronautas que estudiaran los accidentes geográficos a lo largo de este límite debido a que la iluminación allí se asemeja mucho a las condiciones en el Polo Sur de la Luna, donde el Sol permanece cerca del horizonte e ilumina el terreno de forma rasante, como una linterna apoyada sobre una mesa. Esa luz de ángulo bajo proyecta sombras largas y dramáticas que resaltan la superficie accidentada de la Luna.

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Lo que revela el terminador
Al no tener atmósfera, océanos, continentes ni vegetación que difuminaran la vista, la tripulación de Artemis II pudo apreciar con gran nitidez los tamaños, formas y texturas de los accidentes geográficos de la superficie de la Luna. A medida que el terminador se desplazaba por la superficie, el paisaje alternaba entre la luz y la oscuridad, ofreciendo a la tripulación breves vistas de la topografía lunar.
“… El terminador es lo más impresionante que he visto hasta ahora”, informó el piloto de Artemis II, Victor Glover, durante el sobrevuelo.
Cráteres de varios kilómetros de profundidad y picos con una altura equivalente también se perfilaron con nitidez a lo largo del resplandeciente borde, o limbo, de la Luna, especialmente durante el eclipse solar total, cuando la Luna estaba a contraluz del Sol. “No puede ser”, dijo Christina Koch, especialista de misión de Artemis II, desde Orion. “Realmente se pueden ver montañas…”.
Estas observaciones ayudarán a orientar las futuras misiones de Artemis, especialmente a la hora de elegir las cámaras adecuadas, decidir cómo apuntarlas y determinar qué nivel de detalle deberán captar.
Vista del terminador lunar tal como lo observó la tripulación de Artemis II el 6 de abril de 2026. El drástico contraste en la iluminación entre el lado nocturno (izquierda) y el lado diurno (derecha) acentúa el accidentado relieve de la Luna. El ángulo de la luz solar en el terminador también se asemeja mucho a las condiciones de iluminación en el Polo Sur de la Luna, donde el Sol permanece cerca del horizonte e ilumina el terreno de forma rasante, como una linterna apoyada sobre una mesa. A modo de referencia, el gran cráter situado en el centro del terminador se llama Carnot y tiene un diámetro de casi 130 kilómetros (80 millas).NASA -
El terminador de la Tierra misma
A lo largo del terminador de la Luna, la luz solar que incide con un ángulo bajo proyecta largas sombras que revelan cráteres, montañas y otras características de la superficie con gran nitidez. El terminador de la Tierra tiene un aspecto más suave debido a que nuestra atmósfera dispersa la luz solar, creando una transición gradual del día a la noche.
La Tierra fotografiada por la tripulación de Artemis II a bordo de Orion el 2 de abril de 2026. El límite entre el lado nocturno, a la izquierda, y el lado diurno, a la derecha, se denomina el “terminador”. A lo largo del terminador de la Luna, la luz solar que incide con un ángulo bajo proyecta largas sombras que revelan cráteres, montañas y otras características de la superficie con gran nitidez. El terminador de la Tierra tiene un aspecto más suave debido a que nuestra atmósfera dispersa la luz solar, creando una transición gradual del día a la noche.NASA
“Ese hermoso terminador me está llamando…”
Escucha (en inglés) a la tripulación y al equipo de ciencia lunar de Artemis II hablar sobre lo que significa el terminador para la observación lunar y cómo puede ayudarnos a prepararnos para la exploración humana cerca del Polo Sur de la Luna.
Mira el videoOjalá tuviera más tiempo para describir lo que estoy viendo, pero en este momento el terminador es sencillamente fantástico. Es la vez que lo he visto con el relieve más accidentado. Desde el punto de vista de la iluminación, hay pequeñas islas: hay islas de terreno que están completamente rodeadas por la oscuridad, lo que indica variaciones reales en el terreno. Es algo sumamente interesante de observar”.

Victor GLOVER
Astronauta de la NASA, piloto de Artemis II
Un eclipse desde el lado lejano
Chapter 4
“No creo que la mente humana esté preparada para contemplar esto”.
Desde el punto de observación tan cercano de Orion, la tripulación de Artemis II vio cómo el Sol se ocultaba detrás de la Luna y permanecía allí durante 54 minutos. Debido a que la Luna se veía enorme para la tripulación y parecía estar inmóvil en el cielo, tapó el Sol durante mucho más tiempo que los pocos minutos que dura un eclipse solar total visto desde nuestro planeta. Desde la Tierra, solo vemos la pequeña sombra que la Luna proyecta sobre el suelo mientras se desplaza muy rápidamente a través de una estrecha franja de la superficie.

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Con el Sol oculto durante casi una hora, la tripulación pudo estudiar características que normalmente quedan sumergidas en la luz. Entre ellas, figuraban destellos de impactos, planetas como Marte y Saturno, galaxias, estrellas y un suave “resplandor” alrededor de la Luna conocido como “luz zodiacal”, la cual es creada por el reflejo de la luz solar en el polvo interplanetario.
Imagen tomada por un miembro de la tripulación de Artemis II el 6 de abril de 2026, mientras Orion sobrevolaba el lado lejano de la Luna, el cual no es visible desde la Tierra. Esta imagen muestra al Sol deslizándose por detrás de la Luna, cuya silueta se aprecia en primer plano. Todavía se filtra algo de luz solar por el borde de la Luna, aunque poco después de captarse esta imagen, el Sol quedaría oculto por la Luna durante casi una hora durante un eclipse solar total. Se puede observar un chorro de plasma que sale disparado de la tenue atmósfera exterior del Sol, conocida como la corona.NASA -
El eclipse también le dio a la tripulación una vista sin precedentes de la tenue atmósfera exterior del Sol, denominada corona. Normalmente, esta solo es visible usando instrumentos científicos o durante los eclipses relativamente breves que observamos desde la Tierra. Los científicos aún no comprenden del todo por qué la corona es millones de grados más caliente que la superficie del Sol y de qué manera acelera el plasma que envía al espacio a velocidades tan altas. La tripulación tuvo una oportunidad excepcional de observar directamente la evolución de la forma y la estructura de esta parte del Sol, la cual impulsa las condiciones meteorológicas en el espacio y puede afectarlo todo, desde los sistemas electrónicos de las naves espaciales hasta la seguridad de los astronautas.
Captura de pantalla de la tableta del astronauta de Artemis II Jeremy Hansen. Notas escritas a mano añadidas sobre una visualización de una Luna casi a oscuras que eclipsa al Sol —con su borde izquierdo ligeramente iluminado por la luz cenicienta de la Tierra— revelan la ubicación de un chorro “pulsante” proveniente de la atmósfera exterior del Sol, o corona, que la tripulación observó en acción desde Orion e incluso fotografió con sus cámaras de mano.NASA/CSA




El espacio, desde más allá de la Luna
Esta imagen tomada por la tripulación de Artemis II muestra el espacio profundo desde el exterior de la nave espacial Orion. Son visibles miles de estrellas y brillantes nubes de polvo. La Vía Láctea atraviesa el cielo en forma diagonal, formando una nube blanca y rosa que se extiende desde la parte inferior izquierda hasta la parte superior derecha. Esta imagen fue captada durante el eclipse solar total, cuando el Sol quedó oculto de la vista durante casi una hora, permitiendo a la tripulación estudiar objetos celestes que normalmente quedan sumergidos en la luz solar.
A la derecha, las letras griegas corresponden a las denominaciones de Bayer que identifican estrellas brillantes en las constelaciones australes de Vela, Carina, Musca, Crux (la Cruz del Sur) y Centaurus. Los números NGC e IC identifican cúmulos estelares abiertos. La Gran Nube de Magallanes es una galaxia enana, satélite de la Vía Láctea. La nebulosa de Carina es una gran nebulosa difusa y una región de formación estelar activa, famosa por haber sido fotografiada por los telescopios espaciales Hubble y Webb.
Una nueva vista de las estrellas
El astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen describe la nueva perspectiva de las estrellas que tiene desde el espacio.
Con la mirada hacia nuestro hogar
Chapter 5
Hola, mundo
Para la mayoría de nosotros, tal vez haya sido solo una imagen bonita. Pero para los científicos, una imagen de la Tierra tomada por un miembro de la tripulación desde una distancia de unos 9.700 kilómetros (6.000 millas), llamada “Hola, mundo”, captó intrincadas capas de sistemas naturales que interactúan entre sí y con el espacio que rodea nuestro planeta.

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Iluminada por la luz de la Luna
Aunque parece iluminada por el Sol, la escena estaba bañada por la luz de la Luna cuando fue obtenida la imagen, el segundo día de la misión. Esa iluminación tenue permitió a los astronautas —y posteriormente a los científicos— obtener una vista sin precedentes del disco completo de la Tierra durante la noche. Los satélites en órbita terrestre son esenciales para la ciencia, pero captan el planeta en franjas estrechas, abarcando una región a la vez. El espacio profundo ofrece algo diferente: el planeta entero, todo a la vez.
Esta fotografía nocturna de la Tierra fue tomada el 2 de abril de 2026 por un miembro de la tripulación de Artemis II, quien apuntó su cámara a través de una ventanilla de la nave espacial Orion. La imagen fue captada después de que Orion completara la maniobra de inyección translunar que la envió en su trayectoria hacia la Luna. El hemisferio visible parece estar bañado por la luz solar, pero en realidad está iluminado por la luz de la Luna: luz solar que se refleja en la superficie lunar. Créditos: NASANASA -
Una vista más detallada: Auroras
Una vez transmitida la imagen, los científicos pasaron la noche en vela examinando minuciosamente cada detalle. Hallaron sistemas meteorológicos activos, auroras en ambos polos, capas atmosféricas bien definidas, una enorme columna de polvo del Sahara desplazándose hacia el oeste e incluso un cono resplandeciente de partículas de polvo interplanetario, conocido como “luz zodiacal”, que se extendía desde el borde inferior de la Tierra y estaba coronado por un punto brillante: Venus.
Recuadro con una ampliación de la aurora austral cerca del polo sur de la Tierra, tomada de la imagen “Hola, mundo” de la misión Artemis II.NASA -
Una vista más detallada: Relámpagos
En esta imagen ampliada, se observan relámpagos sobre la cuenca del Congo, en África central.
Recuadro con destellos de relámpagos sobre la cuenca del Congo, tomado de la imagen “Hola, mundo” de la misión Artemis II.NASA -
Una vista más detallada: Luces urbanas
También son visibles señales de actividad humana en forma de luces urbanas que centellean a través del norte de África y la península ibérica.
Recuadro de la imagen “Hola, Mundo” de Artemis II. Luces de las ciudades en la península ibérica y el norte de África, con el resplandor atmosférico delineando la atmósfera terrestre sobre el horizonte.NASA
“Siento que en este momento la Luna es una esponja de luz y la Tierra es un espejo de luz. La Tierra no se ve exactamente como en las fotografías. Realmente no se distingue ese azul intenso y profundo. Es simplemente un azul claro, muy brillante. Y los continentes tienen un tono verde azulado muy oscuro. Pero, en conjunto, todo parece de color azul eléctrico”.

Christina Koch
Astronauta de la NASA, especialista de misión de Artemis II
“¡La Tierra nos sonríe!”
La tripulación de Artemis II reacciona con alegría al ver la Tierra salir desde detrás de la Luna.
De Artemis II a lo que vendrá después

Chapter 6
La ciencia es una carrera de relevos
La tripulación y el equipo científico de Artemis II se basaron en décadas de datos recopilados por los exploradores humanos y robóticos que los precedieron. Ahora, sus observaciones se suman a los cimientos sobre los que construirán los científicos actuales y futuros, a medida que seguimos aprendiendo sobre nuestro sistema solar y preparándonos para explorar el espacio profundo.

La publicación de este informe es el paso más reciente en una larga serie de transferencias de información.
Las imágenes, el audio, las anotaciones y las observaciones destacadas aquí representan diferentes partes de un registro científico más extenso. Vincular las descripciones de los astronautas con la dirección hacia la que miraba la tripulación, las imágenes que captaron y las anotaciones que hicieron proporcionan a los científicos un contexto que ningún dato aislado puede ofrecer por sí solo. Artemis II también permitió evaluar cómo la NASA integra la ciencia en una misión lunar tripulada moderna. La misión puso en práctica nuevos equipos de operaciones científicas, instalaciones, enfoques de entrenamiento y funciones de controladores de vuelo mientras llevaba a cabo pruebas de cómo los astronautas y los científicos en la Tierra podían colaborar durante una misión lunar. Esas experiencias sientan las bases para futuras misiones de Artemis, en las que los astronautas asumirán funciones científicas cada vez más complejas y, finalmente, llevarán a cabo actividades científicas directamente en la superficie lunar. La labor científica de Artemis II continúa en la Tierra, donde los investigadores pueden aprovechar lo observado por la tripulación durante su viaje alrededor de la Luna. Los hallazgos científicos definitivos derivados de estos datos —sumado a lo que la NASA aprendió sobre la ejecución de actividades científicas con seres humanos en el espacio profundo— ayudará a definir la ciencia de las futuras misiones del programa Artemis.


Más audio e imágenes de la misión
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Notas del editor
El audio de la tripulación en esta página ha sido ligeramente editado por cuestiones de duración y claridad. Para los archivos de audio sin editar, visita la biblioteca de audio de Artemis. Las versiones compatibles con la Sección 508 de los documentos completos del informe están en proceso y se publicarán tan pronto como estén disponibles.












