Explora nuestro planeta natal
Datos sobre la Tierra
La Tierra, nuestro planeta natal, es el tercer planeta desde el Sol y el quinto planeta más grande del sistema solar. Es el único lugar que conocemos que está habitado por seres vivos.
Aunque la Tierra es solo el quinto planeta más grande del sistema solar, es el único mundo de este sistema que tiene agua líquida en la superficie. La Tierra es apenas un poco más grande que nuestro vecino Venus y es el más grande de los cuatro planetas más cercanos al Sol, todos los cuales están hechos de roca y metal.
La Tierra es el único planeta del sistema solar cuyo nombre en español no proviene de la mitología griega o romana. Su nombre proviene del latín y significa “suelo”. Por supuesto, existen muchos nombres para nuestro planeta en los miles de idiomas que hablamos los habitantes del tercer planeta desde el Sol.
El origen de su nombre
El nombre “Tierra” en español viene del latín terra. Todos los planetas del sistema solar, excepto la Tierra, llevan el nombre de diosas y dioses griegos y romanos. Sin embargo, el nombre Tierra es una palabra que viene del latín y simplemente significa “suelo”. La usamos con minúscula inicial, “tierra”, para referirnos al suelo o al material que lo compone, y con mayúscula inicial, “Tierra”, cuando hablamos de nuestro planeta.
Potencial de vida
La Tierra tiene una temperatura muy acogedora y una mezcla de elementos químicos que han hecho que la vida sea abundante en ella. En particular, la Tierra es única porque la mayor parte de nuestro planeta está cubierta de agua líquida, gracias a que su temperatura permite que el agua líquida exista durante largos períodos de tiempo. Los grandes océanos de la Tierra proporcionaron un lugar adecuado para que la vida comenzara, hace unos 3.800 millones de años.
Algunas de las características de nuestro planeta que lo hacen ideal para sustentar la vida están cambiando debido a los efectos continuos del cambio climático.
Tamaño y distancia
Con un diámetro ecuatorial de 12.760 kilómetros (7.926 millas), la Tierra es el más grande de los planetas terrestres y el quinto planeta más grande de nuestro sistema solar.
La Tierra está a una distancia promedio de 150 millones de kilómetros (93 millones de millas) del Sol, lo que equivale exactamente a una unidad astronómica, porque una unidad astronómica (se abrevia UA) es la distancia que hay entre el Sol y la Tierra. Esta unidad de medida ofrece una manera fácil y rápida de comparar la distancia entre los planetas y el Sol.
La luz del Sol tarda poco más de ocho minutos en llegar a nuestro planeta.
Órbita y rotación
A medida que la Tierra recorre su órbita alrededor del Sol (movimiento de traslación), da una vuelta completa sobre sí misma (movimiento de rotación) cada 23,9 horas. La Tierra tarda 365,25 días en completar una vuelta alrededor del Sol. Ese cuarto de día adicional representa un desafío para nuestro sistema de calendario, el cual cuenta un año como 365 días. Para mantener nuestros calendarios anuales compatibles con nuestra órbita alrededor del Sol, cada cuatro años añadimos un día. Ese día se conoce como día bisiesto, y el año al que se añade es un año bisiesto.
El eje de rotación de la Tierra está inclinado 23,4 grados con respecto al plano de su órbita alrededor del Sol. Esta inclinación produce nuestro ciclo anual de estaciones. Durante una parte del año, el hemisferio norte se inclina hacia el Sol y el hemisferio sur se inclina lejos de él. Cuando el Sol está más alto en el cielo del norte, el calentamiento solar es mayor allí y se produce el verano. Menos calentamiento solar directo en el sur produce allí el invierno. Seis meses después, la situación se invierte. Al comienzo de la primavera y el otoño, ambos hemisferios reciben aproximadamente la misma cantidad de calor del Sol.
Lunas
La Tierra es el único planeta del sistema solar que tiene una sola luna. Nuestra Luna es el objeto más brillante y conocido en el cielo nocturno. De muchas maneras, la Luna es responsable de hacer que la Tierra sea un excelente hogar. Ella estabiliza la oscilación de nuestro planeta, lo que ha hecho que el clima sea menos variable durante miles de años.
A veces, la Tierra alberga temporalmente asteroides o rocas grandes en su órbita. Por lo general, estos quedan atrapados por la gravedad de la Tierra durante unos meses o años antes de regresar a su órbita alrededor del Sol. Algunos asteroides se quedarán “bailando” con la Tierra por más tiempo mientras ambos giran alrededor del Sol.
Algunas lunas son fragmentos de roca que quedaron atrapados por la gravedad de un planeta, pero es probable que nuestra Luna sea el resultado de una colisión que ocurrió hace miles de millones de años. Cuando la Tierra era joven, un gran trozo de roca se estrelló contra ella, desprendiendo parte del interior de nuestro planeta. Los trozos resultantes se agruparon y formaron nuestra Luna. Con un radio de 1.738 kilómetros (1.080 millas), la Luna es la quinta luna más grande del sistema solar (después de Ganímedes, Titán, Calisto e Ío).
La Luna se encuentra a una distancia promedio de la Tierra de 384.400 kilómetros (238.855 millas). Eso significa que entre nuestro mundo y su Luna podrían caber 30 planetas del tamaño de la Tierra.
Anillos
La Tierra no tiene anillos.
Formación
Cuando el sistema solar se estableció en su disposición actual hace unos 4.500 millones de años, la gravedad atrajo los remolinos de gas y polvo hasta convertirlos en el tercer planeta desde el Sol. Al igual que los demás planetas rocosos que la acompañan, la Tierra tiene un núcleo central, un manto de roca y una corteza sólida.
Estructura
La Tierra está formada por cuatro capas principales, comenzando con un núcleo interno en el centro del planeta, que está envuelto por el núcleo externo, el manto y la corteza.
El núcleo interno es una esfera sólida compuesta de metales de hierro y níquel con un radio aproximado de 1.221 kilómetros (759 millas). Allí, la temperatura máxima alcanza los 5.400 grados Celsius (9.800 grados Fahrenheit). Alrededor del núcleo interno está el núcleo externo. Esta capa tiene unos 2.300 kilómetros (1.400 millas) de espesor y está hecha de fluidos de hierro y níquel.
Entre el núcleo externo y la corteza está el manto, que es la capa más gruesa. Esta mezcla caliente y viscosa de roca fundida tiene un espesor aproximado de 2.900 kilómetros (1.800 millas) y la consistencia del caramelo. La capa más externa, la corteza terrestre, tiene una profundidad promedio de unos 30 kilómetros (19 millas) en tierra firme. En el fondo del océano, la corteza es más delgada y se extiende por unos cinco kilómetros (tres millas) desde el fondo marino hasta la parte superior del manto.
Superficie
Al igual que Marte y Venus, la Tierra tiene volcanes, montañas y valles. La litosfera de la Tierra, la cual incluye la corteza (continental y oceánica) y el manto superior, está dividida en enormes placas que se mueven constantemente. Por ejemplo, la placa norteamericana se mueve hacia el oeste sobre la cuenca del océano Pacífico, a una velocidad aproximada casi igual al crecimiento de las uñas. Los terremotos se producen cuando el roce de las placas las va triturando y estas se superponen, chocan y forman montañas, o se dividen y se separan.
El océano global de la Tierra, que cubre casi el 70% de la superficie del planeta, tiene una profundidad promedio de unos cuatro kilómetros (2,5 millas) y contiene el 97% del agua de la Tierra. Casi todos los volcanes de la Tierra están ocultos bajo estos océanos. El volcán Mauna Kea de Hawái es más alto, desde la base hasta la cima, que el Monte Everest, pero la mayor parte está sumergida en el agua. La cordillera más larga de la Tierra también está bajo el agua, en el fondo de los océanos Ártico y Atlántico. Es cuatro veces más larga que los Andes, las Montañas Rocosas y el Himalaya combinados.
Atmósfera
Cerca de la superficie, la Tierra tiene una atmósfera que consiste en 78% de nitrógeno, 21% de oxígeno y 1% de otros gases como argón, dióxido de carbono y neón. La atmósfera afecta el clima de la Tierra a largo plazo y las condiciones meteorológicas, o el estado del tiempo, a corto plazo a nivel local, y nos protege de gran parte de la radiación perjudicial que proviene del Sol. También nos protege de los meteoroides, la mayoría de los cuales se queman en la atmósfera —lo que observamos como meteoros en el cielo nocturno— antes de que puedan estrellarse contra la superficie como meteoritos.
Magnetósfera
La rápida rotación de nuestro planeta y el núcleo fundido de níquel-hierro dan lugar a un campo magnético, la magnetósfera, que el viento solar distorsiona en el espacio, dándole forma de lágrima. (El viento solar es una corriente de partículas con carga eléctrica que son expulsadas continuamente del Sol). Cuando las partículas cargadas del viento solar se quedan atrapadas en el campo magnético de la Tierra, chocan contra las moléculas de aire que están sobre los polos magnéticos de nuestro planeta. Estas moléculas de aire comienzan a brillar y producen auroras, boreales en el norte y australes en el sur.
El campo magnético es lo que hace que las agujas de las brújulas apunten hacia el polo norte, sin importar hacia qué dirección miremos. Pero la polaridad magnética de la Tierra puede cambiar, invirtiendo la dirección del campo magnético. El registro geológico indica a los científicos que, en promedio, más o menos cada 400.000 años tiene lugar una inversión magnética, pero el momento en que esto ocurre es muy irregular. Hasta donde sabemos, tal inversión magnética no causa ningún daño a la vida en la Tierra, y es muy poco probable que ocurra una inversión durante al menos otros mil años. Pero cuando sucede, es probable que las agujas de las brújulas apunten en muchas direcciones diferentes durante unos siglos mientras se lleva a cabo este cambio. Y después de que se complete el cambio, todas apuntarán al sur en lugar de al norte.
Ocho datos que debes saber sobre nuestro planeta
- Comparación de tamaño: Si el Sol fuera tan alto como una puerta normal de una casa, la Tierra sería del tamaño de una moneda de cinco centavos de dólar estadounidense, o un nickel.
- Con los pies en la Tierra: La Tierra es un planeta rocoso y tiene una superficie sólida y dinámica con montañas, cañones, llanuras y otras características topográficas. La mayor parte de nuestro planeta está cubierta de agua.
- Una respiración normal: La atmósfera de la Tierra contiene un 78% de nitrógeno, un 21% de oxígeno y 1% de otros ingredientes. Este es el equilibrio perfecto para respirar y vivir.
- Nuestra compañera cósmica: La Tierra tiene una luna.
- Sin anillos: La Tierra no tiene anillos.
- Ciencia orbital: Muchas naves espaciales que están en órbita estudian la Tierra desde el cielo como un sistema completo, observando la atmósfera, el océano, los glaciares y el suelo sólido.
- Hogar, dulce hogar: La Tierra es el lugar perfecto para la vida tal como la conocemos.
- Un escudo protector: Nuestra atmósfera nos protege de los meteoroides que llegan del espacio, y la mayoría de ellos se desintegran en la atmósfera antes de que puedan estrellarse contra la superficie.
La Tierra para niños
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Space Place de la NASA
Nuestro planeta natal, la Tierra, es un planeta rocoso y terrestre. Tiene una superficie sólida y activa con montañas, valles, cañones, llanuras y muchas otras características. La Tierra es especial porque es un planeta oceánico. El agua cubre el 70% de la superficie de la Tierra. La atmósfera de la Tierra está compuesta principalmente de nitrógeno y tiene abundante oxígeno para que podamos respirar. La atmósfera también nos protege de los meteoroides que llegan, y la mayoría de ellos se rompen antes de que puedan chocar contra la superficie.








