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Estudiantes participan en investigaciones aéreas de campo con la NASA

El centro de la imagen muestra un gran globo blanco. Debajo del globo, cinco personas forman un círculo y lo sostienen suavemente por la parte inferior para mantenerlo en posición vertical. Al fondo de la imagen, otras personas observan.
Los estudiantes en el grupo de ciencias atmosféricas del programa SARP preparan un globo meteorológico llenándolo de helio. El globo medirá el ozono de la atmósfera a medida que sube.
NASA/Sofie Bates

Las fuertes ráfagas de viento dificultaban sujetar con fuerza un globo tan grande. El globo, un instrumento científico denominado ozonosonda, estaba a punto de ser liberado en la atmósfera sobre la costa del golfo de Texas por estudiantes del Programa de Investigación Aérea para Estudiantes (SARP, por sus siglas en inglés) de la NASA, cuya sesión de verano concluyó el 27 de julio. La función del globo era medir las concentraciones de ozono a medida que ascendía a través de la atmósfera.

Una docena de los 48 estudiantes de pregrado en el programa SARP participaron de las investigaciones atmosféricas de campo. Los estudiantes, guiados por científicos especialistas en los instrumentos, profesores universitarios y estudiantes de posgrado, prepararon las ozonosondas para su despegue. Aplicaron un tratamiento químico a las celdas acopladas al sensor de este instrumento, mantuvieron sujetos los globos durante el inflado y, finalmente, los soltaron al cielo. Mientras los globos ascendían, los estudiantes monitorearon los datos.

“Este programa de investigación constituye una experiencia única para los estudiantes, ya que les ofrece la oportunidad de conocer las diferentes carreras relacionadas con las ciencias del sistema de la Tierra”, dijo Yaítza Luna-Cruz, gestora del Programa de Investigación para Profesionales en Etapa Inicial de la NASA, en la sede central de esta agencia en Washington.

Cada estudiante fue asignado a una de cuatro disciplinas: ciencias atmosféricas, océanos, ecología terrestre o hidrología. Los participantes recopilaron datos de campo, diseñaron proyectos de investigación individuales y presentaron sus hallazgos al final del programa. Siempre que fuera posible, cotejaron sus mediciones con datos de misiones satelitales de la NASA.

Estudiantes se alejan de un avión: En el primer plano de la imagen, seis personas caminan hacia la cámara sobre una superficie de hormigón. Detrás de ellos se encuentra un avión con el morro orientado hacia la cámara. Al fondo de la imagen hay un cielo abierto, en su mayor parte gris, con grandes nubes que ocupan la mayor parte del espacio.
Estudiantes y científicos de instrumentos del programa SARP se alejan del avión Gulfstream G-V de la NASA después de su vuelo científico.
NASA/Erica McNamee

“Esta es una experiencia fantástica”, dijo Marin Stevens, estudiante de química de la Universidad de Colorado en Colorado Springs, minutos después de liberar la ozonosonda en la atmósfera. “Supera con creces todo lo que habría esperado”.

La investigación científica a bordo de aeronaves fue uno de los aspectos más destacados del programa. Este año, cinco aeronaves científicas prestaron apoyo al programa, entre ellas los Gulfstream G-III, G-V y C-20A de la NASA, el B200 de Dynamic Aviation y un P-III de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés). Los estudiantes trabajaron junto a científicos en el manejo de diversos instrumentos, como un láser diseñado para recopilar mediciones de partículas en la atmósfera.

Para muchos estudiantes, su experiencia en Houston fue su primera incursión en las investigaciones de campo y, al igual que los estudiantes que soltaban los globos, estaban deseosos de seguir aprendiendo y experimentando la ciencia de manera práctica. Después de las dos primeras semanas, la cohorte se dividió en dos: una mitad de los estudiantes viajó a California y la otra mitad, a Virginia para continuar con sus investigaciones.

Estudiantes formando el logotipo del “gusano” de la NASA: Cuatro estudiantes vestidos con trajes verdes está arrodillados sobre una pista de hormigón. La mujer de la izquierda está flexionada hacia atrás, formando la letra ‘N’. La segunda estudiante desde la izquierda está arrodillada con las manos unidas en alto, formando la letra ‘A’. La tercera estudiante desde la izquierda está arrodillada de perfil con los brazos curvados sobre su cabeza, formando la letra ’S’. La estudiante de la derecha está arrodillada con las manos unidas en alto, formando la letra ‘A’. Al fondo, se ve una aeronave en la pista.
Estudiantes de SARP celebran la finalización de su primer vuelo formando el logotipo del “gusano” de la NASA.
NASA/Sofie Bates

“Lo más genial de SARP es la pasión que todos tienen”, dijo Joelle Hopkins, gerente del proyecto de SARP en la sede central de la NASA. “Es muy gratificante trabajar con científicos, docentes y tutores de posgrado apasionados por la ciencia, por compartir la ciencia con los estudiantes y por formar a la próxima generación de científicos”.

Este programa anual de ocho semanas complementa el aprendizaje en el aula brindando a los estudiantes experiencia práctica sobre el terreno. Está diseñado para servir de trampolín hacia una carrera en investigaciones de campo u otras áreas de educación en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM, por su acrónimo en inglés). Los estudiantes participan en todos los aspectos de una campaña científica, incluyendo la recopilación y el análisis de datos y la investigación. Asisten a conferencias y talleres científicos, participan en vuelos de investigación y acompañan a los científicos en el trabajo de campo.

Para obtener más información sobre el Programa de Misiones Científicas Aéreas de la NASA, visita el sitio web (en inglés):

https://airbornescience.nasa.gov

Por Erica McNamee
Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, Greenbelt, Maryland

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Última actualización
Aug 17, 2026

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