Gracias a la utilización de imágenes continuas de la misión del Polarímetro para Unificar la Corona y la Heliosfera (PUNCH, por su acrónimo en inglés) de la NASA, los científicos predijeron la llegada de una erupción solar a las proximidades de la Tierra con un margen de error de 30 minutos en una prueba de concepto inicial. Los resultados, presentados el 4 de agosto en la asamblea científica del Comité de Investigaciones Espaciales y actualmente en proceso de revisión para la publicación especializada Space Weather, podrían revolucionar la forma en que se pronostican las tormentas que impactan la Tierra.
“Pensábamos que PUNCH sería eficaz para esto, pero los resultados son impresionantes”, dijo Craig DeForest, investigador principal de la misión PUNCH en la División de Ciencia y Exploración del Sistema Solar del Instituto de Investigaciones del Sudoeste en Boulder, Colorado. “Para ponerlo en perspectiva, esto podría ser el equivalente, en el ámbito de la meteorología espacial, de pasar de la máquina de vapor al motor moderno de combustión interna”.
Las tormentas solares son causadas por enormes explosiones de material expulsado por el Sol, conocidas como eyecciones de masa coronal. Pronosticar el momento en que estas eyecciones llegarán a la Tierra es fundamental para mitigar sus impactos en las redes eléctricas, los satélites y los astronautas. Sin embargo, hasta hace poco, no era posible hacer un seguimiento continuo de las eyecciones de masa coronal durante gran parte de su recorrido por el sistema solar.
Eso cambió en 2025 con el lanzamiento de la misión PUNCH, la cual emplea cuatro naves espaciales en órbita terrestre baja para hacer observaciones continuas en 3D del sistema solar interior. Antes de PUNCH, las eyecciones de masa coronal solo podían ser observadas mientras recorrían una quinta parte de la distancia desde el Sol hacia la Tierra, lo que obligaba a los científicos a deducir qué ocurría durante el resto del trayecto. Gracias al campo de visión más amplio de PUNCH, los científicos ahora pueden rastrear de manera rutinaria las explosiones solares casi hasta su llegada a la Tierra, capturando una nueva imagen cada cuatro minutos.
Los científicos utilizaron datos de una eyección de masa coronal que salió del Sol el 31 de mayo de 2025 para comprobar si podían mejorar los modelos de pronóstico con posterioridad al hecho. Introdujeron las imágenes en un modelo informático, el cual analizó el frente de ataque de la eyección de masa coronal a lo largo del tiempo. A medida que esta se desplazaba y evolucionaba a través del sistema solar interior, el modelo utilizó la velocidad y la geometría de la eyección de masa coronal para calcular cuándo llegaría a la Tierra.
Doce horas después de que la eyección de masa coronal saliera del Sol, el modelo estableció una predicción definitiva que indicaba que la tormenta llegaría ocho horas más tarde. Esa predicción de la hora de llegada resultó ser precisa con un margen de error de media hora, lo que la hace 10 veces más exacta que los métodos utilizados actualmente, los cuales solo ofrecen un margen de cinco horas. Además, el propio modelo indicó el momento en que se había estabilizado la estimación, permitiendo así que un meteorólogo espacial pudiera predecir con confianza la hora de llegada.
“Logramos un resultado de orden de magnitud mejor que el método más avanzado, utilizando un proceso realmente básico, basado simplemente en el hecho de que era posible rastrear continuamente la eyección de masa coronal a través del sistema solar”, dijo DeForest.
Estos primeros resultados demuestran el poder de las imágenes de campo amplio de PUNCH y su capacidad para rastrear los eventos solares a medida que viajan desde el Sol. En última instancia, los científicos consideran que, con datos de PUNCH más refinados y mejores modelos, podrían ser capaces de pronosticar con mayor antelación los tiempos de llegada de las eyecciones de masa coronal.
Más allá de los pronósticos de meteorología espacial, las imágenes también ayudan a los científicos a obtener nuevos conocimientos sobre las eyecciones de masa coronal. Las imágenes de alta resolución permitieron a los científicos observar nuevas estructuras en estas eyecciones, revelando que las nubes de material son más grumosas de lo que se pensaba anteriormente y que continúan evolucionando a medida que recorren el sistema solar.
Los datos de PUNCH también ayudan a los científicos a comprender mejor la manera como el plasma, el material solar expulsado por las eyecciones de masa coronal, se desplaza a través del espacio. Esta información puede ayudar a los astrofísicos a entender mejor el comportamiento del plasma en toda la galaxia; por ejemplo, en regiones de formación estelar donde resulta casi imposible estudiarlo a pequeña escala.
El Instituto de Investigaciones del Sudoeste, con sede en San Antonio, lidera la misión PUNCH y opera las cuatro naves espaciales de esta misión desde sus instalaciones en Boulder. La misión es gestionada por la división de Operaciones de Misiones de Ciencia Espacial del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, para la Dirección de Misiones Científicas de la sede central de la agencia en Washington.
Por Mara Johnson-Groh
Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, Greenbelt, Maryland
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