Publicado: 
27 de agosto de 2018

Resolviendo los misterios de la Tierra

Recientemente, la Tierra experimentó su mayor incremento anual en los niveles de dióxido de carbono de la atmósfera en, al menos, 2.000 años. Los datos del Observatorio Orbital-2 del Carbono (Orbiting Carbon Observatory-2, o OCO-2, por sus siglas en inglés) de la NASA, el cual fue lanzado en el año 2014, están ayudando a los científicos a entender por qué.

Muchos factores contribuyen a mejorar las predicciones del clima a largo plazo; por ejemplo, el estudio de cómo, cuánto y dónde se absorbe el dióxido de carbono y de cómo, cuánto y dónde emiten dióxido de carbono los procesos naturales y las actividades humanas en diferentes lugares de la superficie de la Tierra. Estos intercambios varían de un año para el otro y los científicos están usando los datos proporcionados por el OCO-2 con el fin de descubrir las razones.

La Dra. Annmarie Eldering, científica adjunta del proyecto OCO-2, en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory, en inglés) de la NASA, explica: “Ya sabemos que la cantidad global de dióxido de carbono que el suelo y el océano absorben y liberan difiere año a año y que, a menudo, en los años de El Niño, una mayor cantidad de CO2 permanece en la atmósfera. Pero los datos de alta precisión de esta misión sobre el CO2 atmosférico alrededor del mundo nos han demostrado, por primera vez, cómo contribuyeron las diferentes regiones para que se produzca este fenómeno y exactamente qué impulsó el cambio”.

Los datos proporcionados por el OCO-2 para un evento de El Niño que ocurrió durante los años 2015-2016 revelaron que el CO2 extra presente en la atmósfera en ese momento tuvo origen en las emisiones que se produjeron en América del Sur, África e Indonesia.

Eldering dice: “Vimos que cada una de estas regiones liberaba más carbono por razones levemente distintas; diferentes combinaciones de mayores temperaturas, menos lluvias o más incendios”.

No todo el dióxido de carbono que llega a la atmósfera de la Tierra se queda allí. Los océanos de la Tierra absorben parte del CO2. Los sumideros naturales absorben también CO2, pero todavía no se comprenden completamente las cantidades de CO2 que se absorben en diferentes lugares de la superficie de la Tierra.

Eldering pregunta: “A medida que el dióxido de carbono continúe acumulándose, ¿la tierra y los océanos continuarán absorbiéndolo? ¿Los procesos naturales llegarán a un punto de saturación o continuarán absorbiendo más y más?”.

Los muchos y variados usos de los datos proporcionados por el OCO-2 continuarán siendo esenciales para comprender la dinámica del dióxido de carbono en nuestro planeta y ayudarán a realizar mejores predicciones del clima a largo plazo.

Para conocer más descubrimientos interesantes sobre nuestro cambiante planeta, permanezca conectado a ciencia.nasa.gov.