Publicado: 
21 de junio de 2018

Nuevos descubrimientos sobre el Planeta Rojo

Esta es una historia en desarrollo de más de 4,5 mil millones de años. Siempre nos hemos referido a Marte como el “Planeta Rojo” debido al color de su superficie. Pero, ¿qué hay debajo de esa corteza polvorienta? No lo sabemos.

Pero hay una nueva misión de la NASA que está decidida a descubrirlo. El 5 de mayo de 2018, un cohete Atlas V lanzó el módulo de aterrizaje InSight hacia Marte. InSight es una máquina que reúne datos, impulsada a energía solar, que mide 6 metros (19 pies), pesa 360 kilogramos (794 libras) y está equipada con un brazo robot de casi 2,4 metros (8 pies) y un conjunto de sensores especializados. Durante los dos años de su misión primaria, o algo más de un año marciano, InSight ayudará a los científicos a determinar la estructura del interior de Marte, lo que incluye medir el tamaño del núcleo del planeta y el espesor de su corteza y de su manto. Asimismo, ayudará a los científicos a determinar cuáles son los elementos hallados en el núcleo y la composición de la corteza y del manto.

Bruce Banerdt es el principal investigador de InSight en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory, en idioma inglés), de la NASA, ubicado en Pasadena, California. “La información que surja de la misión”, explica, “ayudará a los científicos a comparar lo que se halló en Marte con lo que creemos que hay en las profundidades de nuestro propio planeta. También ayudará a mejorar los modelos creados por computadora de las primeras etapas de la formación planetaria de nuestros vecinos en el sistema solar interior, e incluso de lo que puede haber en el interior de los exoplanetas rocosos. En esencia, podría ayudarnos a entender mejor cómo nacen los planetas”.

Poco después de aterrizar, el brazo robot de InSight levantará un sismómetro y una sonda de calor de su plataforma y los colocará sobre la superficie. Una cámara ubicada en el brazo mostrará una vista a color en 3D del sitio de aterrizaje. Los sensores medirán las condiciones climáticas y las variaciones del campo magnético. Y luego comenzará la verdadera tarea.

La sonda de calor se incrustará en la corteza; lo hará de a milímetros por vez hasta alcanzar una profundidad de alrededor de 5 metros (16 pies) y luego medirá el calor del interior y la cantidad de calor que fluye a través del planeta.

El sismómetro, por otro lado, medirá la actividad tectónica del planeta. ¿Cuántos terremotos marcianos, no terremotos, se producen? ¿Cuán poderosos son? ¿Tienen un patrón o se localizan aleatoriamente?

Cuando ocurre un temblor en un planeta, este libera ondas de energía que rebotan en el interior de dicho planeta. Las ondas viajan a diferentes velocidades dependiendo del material geológico que atraviesan, y si las ondas se desplazan por la superficie o en el interior del planeta. Los sismómetros de Insight medirán el tamaño, la frecuencia y la velocidad de estas ondas y así proporcionarán a los científicos un panorama del material por el que atraviesan. Banerdt señala: “Es casi como hacer una tomografía computarizada del planeta”.

InSight no solamente observará debajo, sino también arriba; medirá la frecuencia con que los meteoritos impactan sobre la superficie.

Combinados, los muchos experimentos de InSight pueden ayudar a los científicos a explicar por qué algunos planetas rocosos se convierten en una “Tierra” en vez de convertirse en un “Marte” o un “Venus”. Y ese es un factor esencial para nuestro entendimiento de dónde puede surgir vida en el universo.

Para conocer aún más sobre esta misión de InSight, que es la primera en su tipo, visite: ciencia.nasa.gov.