Publicado: 
09 de julio de 2019

NASA mapea cambios en la superficie tras los terremotos de California.

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El equipo del Proyecto Advanced Rapid Imaging and Analysis (ARIA, por sus siglas en inglés) creó este mapa co-sísmico con datos obtenidos del Radar de Apertura Sintética Interferométrica (InSAR, por sus siglas en inglés), en el que puede confirmarse desplazamientos ocurridos en la superficie terrestre a consecuencia de los recientes terremotos registrados en el sur de California, incluidos los eventos de magnitud 6.4 y 7.1, sucedidos el 4 de julio y 5 de julio de 2019, respectivamente. Crédito: NASA/JPL-Caltech

Los daños causados por los dos fuertes terremotos que sacudieron el sur de California durante los días 4 y 5 de julio, de magnitudes 6,4 y 7,1, respectivamente, se pueden observar desde el espacio. El epicentro de los terremotos se ubicó cerca de la ciudad de Ridgecrest, a unas 150 millas (241 kilómetros) al noreste de Los Ángeles. Según el Servicio Geológico de los Estados Unidos, el terremoto de 7.1 fue uno de los más fuertes que se ha registrado en la región en los últimos 40 años.

El equipo del Proyecto Imágenes y Análisis Avanzados Rápidos (ARIA, por sus siglas en inglés) del Laboratorio de Prpopulsión a Chorro de la NASA (JPL, por sus siglas en inglés) en Pasadena, California, utilizó datos recopilados por el Radar de Apertura Sintética (SAR, por sus siglas en inglés) y que forma parte del Satélite ALOS-2, para producir un mapa que muestra el desplazamiento de la superficie ocurrido tras los terremotos. Las imágenes posteriores al terremoto se adquirieron el 8 de julio de 2019 y se compararon con datos de la misma región que fueron compilados el 8 de abril de 2018.

Cada anillo de color representa 4,8 pulgadas (12 centímetros) de desplazamiento del terreno, hacia el satélite o alejándose de él. Las líneas que se forman a partir de los márgenes donde se interrumpen abruptamente los anillos, ubicadas al sureste, representan los posibles puntos de ruptura de la corteza causados por los terremotos, mientras que las áreas más "ruidosas" situadas al noroeste, pueden señalar lugares donde la superficie del suelo fue alterada.

El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS por sus siglas en ingles) reportó más de 1.000 réplicas en la región tras el terremoto del 5 de julio. Científicos estatales y federales, incluidos los de Servicio Geológico de California y del USGS, están utilizando este mapa de deformación de la superficie para evaluar los daños y mapear las fallas que se fracturaron durante los dos terremotos principales, así como en el lapso de las miles de réplicas.

Como consecuencia de estos terremotos, el Programa de Desastres de la División de Ciencias de la Tierra de la NASA se mantiene en comunicación con el Centro de Coordinación de Información sobre el terremoto de California, oficina que organiza los esfuerzos de respuesta junto a la Guardia Nacional Aérea de California, el Servicio Geológico de los Estados Unidos y la Agencia Federal de Manejo de Emergencias. Los analistas de la NASA están utilizando datos del satélite para mapear la deformación de la tierra y predecir posibles deslizamientos de tierra, entre otros impactos que se generen a consecuencia de estos terremotos, y están poniendo toda esa información a disposición de las agencias de respuesta. El Programa de Desastres de la NASA promueve el uso de observaciones satelitales para predecir, prevenir, responder y recuperarse de catástrofes alrededor de todo el mundo.

La Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) proporcionó los datos ALOS-2 para la elaboración de este mapa. El análisis del equipo ARIA fue financiado por el Programa de Desastres de la NASA.

Para más información sobre el Programa de Desastres de la NASA, visite:
https://disasters.nasa.gov

Versión en inglés.