Publicado: 
19 de noviembre de 2018

La “refabricadora” espacial

Muchas personas están familiarizadas con las impresoras 3D pero, a 402 kilómetros (250 millas) por encima de la Tierra, en la Estación Espacial Internacional (EEI), hay una impresora que no se parece a nada que haya actualmente en la Tierra. Se la conoce como Refabricator (Refabricadora). Es una impresora híbrida 3D que puede reciclar plástico duro numerosas veces para fabricar nuevos elementos. El dispositivo tiene el tamaño aproximado de un refrigerador pequeño y está controlado por operadores desde la Tierra, quienes supervisan la fabricación mediante cámaras de video.

Niki Werkheiser, el gerente de fabricación en el espacio, de la NASA, en el Centro Marshall para Vuelos Espaciales, ubicado en Huntsville, Alabama, dice: “Quienes reciclan en la Tierra muelen las bolitas de plástico para crear sus productos. Pero al molerlas, se produce material que no permite reutilizar ese plástico; ya no es lo suficientemente fuerte. Para realizar la demostración de esta tecnología, la compañía Tethers Unlimited desarrolló un novedoso proceso de reciclado que no requiere moler nada, y que permite reciclar el plástico muchas veces”.

La capacidad para reutilizar el plástico una y otra vez es esencial para las exploraciones espaciales a largo plazo. Werkheiser señala: “Podemos reemplazar muchas de las cosas que necesitamos cuando estamos en órbita, por encima de la Tierra; simplemente las enviamos mediante una misión de reaprovisionamiento. Pero cuando estás en el espacio profundo, no tienes esa opción; tienes que poder fabricar todas las partes que podrías necesitar, y sin crear grandes acumulaciones de material extra”.

La refabricadora incluso puede reciclar artículos de plástico que no están normalmente asociados con las impresoras 3D de la Tierra. Por ejemplo, a casi todos los materiales que se llevan a la estación se los empaca usando goma espuma o bolsas de plástico. Ambas se pueden cargar en la impresora refabricadora para obtener artículos como una jeringa de plástico, un utensilio de cocina o una llave inglesa hecha a medida. Esa capacidad limita la cantidad de materiales que se deben llevar a una expedición espacial prolongada. Después de todo, en el espacio, el espacio es un bien escaso.

La demostración de la tecnología de la refabricadora tendrá dos fases. Durante cada fase, la refabricadora realizará siete ciclos de reciclado e impresión de partes mientras esté a bordo de la EEI. Todos los elementos que imprima la refabricadora finalmente serán enviados a la Tierra para ponerlos a prueba y analizarlos con el fin de determinar los efectos del reciclado repetido sobre las propiedades materiales del plástico.

Werkheiser destaca: “Estoy muy entusiasmado con esta tecnología, tanto en el espacio como en la Tierra. Imagino un día en el que vayamos a la tienda y arrojemos las botellas de agua y las bolsas de plástico en una refabricadora, y luego podamos seleccionar un nuevo estuche para el celular o un artefacto de cocina o el filamento que se puede usar en la impresora 3D en casa”.

Para conocer más sobre la ciencia que llega desde la Estación Espacial Internacional, visite: www.nasa.gov/iss-science.

Para obtener más información sobre cómo la promesa de futuras exploraciones está transformando la tecnología de la actualidad, visite: ciencia.nasa.gov.