Publicado: 
13 de agosto de 2019

Echando luz al tema de los agujeros negros

“Agujero negro” es uno de los términos más buscados sobre nuestro universo. Hay una fascinación con la idea de una región del espacio que tiene una atracción gravitatoria tan fuerte que nada puede escapar a su mortal garra, ni siquiera un rayo de luz. Pero, bueno, eso no es tan así. De hecho, gran parte de lo que creemos saber sobre los agujeros negros resulta ser un mito.

Mito 1 – Todos los agujeros negros son negros.

blackhole20190410-16.jpg

Como demostró esta fotografía tomada por el Telescopio del Horizonte de Sucesos, se puede detectar la luz cerca del horizonte de sucesos de un agujero negro. Este es el límite entre el espacio normal y el espacio afectado por la gravedad del agujero negro, del cual no es posible escapar. Parte de esta luz proviene del disco de acreción del agujero negro, una estructura plana, similar a un panqueque, compuesta de polvo, gas y otros residuos. La fricción mueve constantemente el material del disco hacia el interior, en dirección al horizonte de sucesos. La luz también proviene de corrientes en chorro que impulsan la materia hacia afuera a lo largo de los polos norte y sur del disco.

Mito 2: Todos los agujeros negros tienen casi el mismo tamaño.

En verdad, los agujeros negros tienen varios tamaños diferentes, los cuales están definidos por sus masas. Los agujeros negros pequeños generalmente se producen como consecuencia del colapso relativamente breve y violento de una estrella. Trabajos recientes sugieren que los agujeros negros intermedios se encuentran en los núcleos de algunas galaxias activas. Los agujeros negros súper masivos, por otro lado, se encuentran en el centro de casi todas las galaxias.

El Dr. Dan Evans, un astrofísico en las oficinas centrales de la NASA en Washington, D.C., señala: “Existe una relación directa entre el inicio de los agujeros negros súper masivos y el inicio de sus correspondientes galaxias. Esto claramente sugiere que ambos nacieron aproximadamente en el mismo momento y crecieron lentamente juntos durante miles de millones de años”.

Mito 3: Si te encuentras a pocos miles de kilómetros de un agujero negro, su súper gravedad te llevará hacia su centro.

Resulta que puedes llegar a estar sorprendentemente cerca de un agujero negro. Si te acercaras a un agujero negro con una masa igual a la de nuestro Sol, por ejemplo, podrías acercarte hasta algunas decenas de kilómetros de distancia. Entonces, imagina si reemplazáramos a nuestro Sol por un agujero negro con la misma masa. Todos los planetas continuarían girando a su alrededor, exactamente a la misma velocidad y distancia en que lo hacen ahora.

301_BlackHoles-poster.jpg

 

Mito 4: Una vez en el interior de un agujero negro, nada podrá volver a salir de él.

No. Resulta que la radiación puede escapar de un agujero negro. Una de las contribuciones de Stephen Hawking fue la teoría de que un agujero negro no es tan denso en el sentido de la mecánica cuántica. La lenta filtración de lo que ahora se conoce como la radiación de Hawking, con el tiempo, podría hacer que el agujero negro simplemente se evapore.

La imagen enviada por el Telescopio del Horizonte de Sucesos confirmó lo que la teoría general de la relatividad de Albert Einstein predijo hace más de 100 años: que la forma de un agujero negro es un círculo perfecto. Y a medida que los científicos aprendan aún más sobre las propiedades de este gigantesco misterio cósmico que llamamos agujero negro, podrán derribar aún más mitos.