Publicado: 
02 de abril de 2018

Dos misiones destinadas a entender los confines de la atmósfera de la Tierra

Por encima de las nubes, la atmósfera de la Tierra da lugar al espacio. A esta interface se la denomina ionosfera. Los cambios en la ionosfera que reaccionan al clima espacial, arriba, y al clima de la Tierra, abajo, pueden afectar las comunicaciones y las señales de GPS (Sistema de Posicionamiento Global, en idioma español) y podrían perjudicar a los astronautas. De manera que es importante entender esa región en su totalidad.

Dos nuevas misiones de la NASA, el Explorador de Conexión Ionosférica (Ionospheric Connection Explorer, o ICON, por su acrónimo en idioma inglés, y las Observaciones a Escala Global de la Extremidad y el Disco (Global-scale Observations of the Limb and Disk, o GOLD, por su acrónimo en idioma inglés) trabajarán juntos para revelar sus secretos. Juntas, estas misiones proporcionarán la vista más amplia que se ha obtenido hasta la fecha de esta capa crítica de la atmósfera superior de la Tierra. ICON, a 563 kilómetros (350 millas) por encima del planeta, se concentrará en los efectos de las condiciones climáticas terrestres. Para obtener una vista más amplia, GOLD llevará a cabo observaciones de la atmósfera superior de la Tierra a escala global, que incluyen la ionosfera, desde una altitud de 35.400 kilómetros (22.000 millas), realizando observaciones del disco completo cada 30 minutos, más frecuentemente de lo que lo ha hecho cualquier otra misión ionosférica.

Durante mucho tiempo, se pensó que nuestro dinámico Sol era el único responsable del cambio en la ionosfera. Pero estudios recientes demuestran que la dinámica del clima de la Tierra también desempeña un importante papel. Las condiciones climáticas, como los huracanes y los patrones del viento cerca de la superficie terrestre, pueden afectar tanto la atmósfera como la ionosfera. Los científicos de las misiones quieren entender de qué manera los fenómenos del clima afectan la atmósfera superior y los confines del espacio más cercanos.

Scott England, un científico del proyecto ICON, en Virginia Tech, explica: “Sabemos que la ionosfera de la Tierra varía extraordinariamente cada hora y también de un día para el otro, pero no sabemos la causa de gran parte de esta variabilidad. ICON se concentra en tratar de entender si las condiciones del clima cerca de la superficie de la Tierra pueden explicar alguno de los cambios que vemos en la ionosfera”.

ICON, cuyo lanzamiento está previsto para 2018, volará a través de la atmósfera superior recopilando información del espacio por el que viaje y observando la ionosfera inferior a distancia. También investigará las propiedades de las partículas cargadas en la ionosfera y de las partículas atmosféricas neutras, como las formadas por el clima muy abajo, para determinar cómo interactúan.

El lanzamiento de GOLD tuvo lugar el 25 de enero de 2018 a bordo del satélite de comunicaciones comerciales SES-14 y es el primer experimento que puede rastrear de hora a hora cambios en la ionosfera. GOLD vuela en un satélite geoestacionario para tomar imágenes de la ionosfera a distancia, de manera similar a los satélites meteorológicos cuando proporcionan imágenes a escala global de la atmósfera inferior de la Tierra y de su superficie.

England dice: “GOLD proporcionará el contexto que necesitamos para separar los cambios a medida que la nave espacial se mueve de una región a otra, de lo que realmente está cambiando con el tiempo”.

Y continúa: “Es muy parecido a la manera en la que podríamos estudiar un huracán a través de una combinación de un satélite meteorológico, que puede rastrear su avance, y un avión, que puede realizar mediciones muy detalladas; es decir, podemos usar a ICON y GOLD para proporcionar vistas detalladas y vistas a escala global de lo que está sucediendo en nuestra atmósfera superior y en la ionosfera”.

Juntas, ICON y GOLD serán una poderosa combinación.

Para obtener más información sobre las muchas capas que rodean a nuestro planeta, visite: ciencia.nasa.gov.