Publicado: 
10 de julio de 2020

Condiciones óptimas para las temporadas de incendios en el Amazonas y huracanes en el Atlántico

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El 11 de agosto de 2019, el espectroradiómetro de imágenes de resolución moderada (MODIS, por sus siglas en inglés) a bordo del satélite Aqua de la NASA captó estas imágenes de varios incendios en los estados de Rondônia, Amazonas, Pará y Mato Grosso. La sequía de este año, combinada con el reciente aumento de la deforestación, hace que estos estados sean particularmente vulnerables durante esta temporada de incendios a fuegos que pueden descontrolarse y propagarse. Créditos: Imágenes de Lauren Dauphin, del Observatorio de la Tierra de la NASA , utilizando datos MODIS de NASA EOSDIS / LANCE y GIBS / Worldview y datos VIIRS de NASA EOSDIS / LANCE y GIBS / Worldview, y del Satélite Asociación Nacional de Órbita Polar Suomi.

De acuerdo con los científicos de la NASA y de la Universidad de California, en Irvine, las temperaturas superficiales del mar en el Norte del Océano Atlántico son, en lo que va de 2020, más cálidas que el promedio, creando las condiciones óptimas para una temporada activa de huracanes y elevando el riesgo de incendios en el sur del Amazonas.

Las variaciones en la temperatura de la superficie del mar alteran los patrones climáticos de todo el mundo. En el caso del Océano Atlántico, las aguas cálidas superficiales cerca del ecuador desvían la humedad hacia el norte y lejos del sur del Amazonas, favoreciendo el desarrollo de huracanes. Como resultado, el paisaje al sur del Amazonas se torna seco e inflamable, aumentando la propensidad de los incendios provocados con fines agrícolas y para limpieza de tierras a descontrolarse y propagarse.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica se encarga de la previsión y vigilancia de huracanes en los Estados Unidos. La misión de la NASA como agencia de investigación es desarrollar y ampliar las capacidades de observación y las herramientas analíticas para aprender sobre los procesos fundamentales que impulsan a los huracanes y las conexiones entre los huracanes y la variabilidad de las precipitaciones regionales para incorporar la información que moldea esos mecanismos en las previsiones.

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El pronóstico de la temporada de incendios en el Amazonas muestra predicciones de riesgo de incendio en las regiones del Amazonas con alta quema de biomasa, es decir, incendios controlados para la agricultura y la limpieza de terrenos. Se muestran 10 regiones amazónicas de Brasil, Bolivia y Perú, y su severidad de riesgo de incendio al inicio de la temporada de incendios 2020. El verde indica predicciones de actividad de incendios por debajo del promedio, y el naranja y el rojo indican actividad por encima del promedio. El pronóstico se basa en el análisis de la información de la temperatura de la superficie del mar hasta mayo de este año y en un registro a largo plazo de datos de incendios en el Amazonas derivados de satélites de la NASA. Créditos: NASA / UC Irvine

"El pronóstico de esta temporada de incendios es consistente con lo observado en 2005 y 2010, cuando las cálidas temperaturas superficiales del mar Atlántico generaron una serie de huracanes severos y desencadenaron sequías récord en el sur del Amazonas, los cuales culminaron en incendios generalizados en la selva amazónica", informó Doug Morton, jefe del Laboratorio de Ciencias de la Biosfera del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland.

Morton es cocreador del modelo de pronóstico de la temporada de incendios del Amazonas. Actualmente en su noveno año, el pronóstico analiza la relación entre las condiciones climáticas y la detección de incendios activos por parte de instrumentos satelitales de la NASA, como el Espectrorradiómetro de Imágenes de Resolución Moderada a bordo de los satélites Terra y Aqua, para predecir la severidad de la temporada de incendios.

"Nuestro pronóstico de incendios estacionales proporciona una previsión temprana del riesgo de incendio que orienta los preparativos en toda la región", dijo Morton, señalando que el pronóstico es más preciso tres meses antes del apogeo de quema en el sur del Amazonas en el mes de septiembre. "Ahora, las estimaciones satelitales de incendios activos y precipitaciones serán la mejor guía de cómo se desarrollará la temporada de incendios 2020".

Esta temporada de incendios en el Amazonas, en particular, requiere ser observada con más cuidado, según Morton. Los estados brasileños con mayor riesgo de incendio proyectado para esta temporada (Pará, Mato Grosso y Rondônia), estaban entre las regiones con mayor actividad de incendios por deforestación el año pasado, el cual registró el mayor número de incendios activos en la cuenca amazónica desde el 2010.

Además, la pandemia global del COVID-19 puede incrementar las dificultades logísticas de respuesta a emergencias por incendio en regiones remotas del Amazonas, aseveró Morton, ya que las restricciones de viaje, el entorno de teletrabajo, y otras prioridades de presupuesto y personal podrían complicar la lucha contra los incendios.

"Tenemos una tormenta perfecta: sequía, aumento reciente en la deforestación y nuevos retos en la lucha contra incendios", dijo Morton. "2020 podría ser un año peligroso para los incendios en el Amazonas." Con apoyo del nuevo centro SERVIR-Amazonia, el pronóstico ya se remitió a las agencias líderes en Brasil y Perú para informarles del potencial de las condiciones de sequía para intensificar del riesgo de incendios en este año.

La previsión a largo plazo para la temporada de incendios en el Amazonas depende tanto del clima como de los incendios causados por humanos, explicó Yang Chen, científico de la Tierra de la Universidad de California, en Irvine, y cocreador del modelo de pronóstico para la temporada de incendios en el Amazonas.

"Los cambios en el uso de incendios controlados, específicamente para deforestación, añaden más variabilidad año a año a los incendios del Amazonas", dijo Chen. "Además, el cambio climático probablemente hará que toda la región sea más seca e inflamable, condiciones que facilitarían que los incendios por deforestación o de uso agrícola se extendieran a la selva amazónica".

Entre tanto, la temporada de huracanes en el Atlántico estadounidense ya ha mostrado señales de incremento en su actividad, con cinco tormentas identificadas en el registro a principios de la temporada, dijo Morton. Sin embargo, un conjunto complejo de condiciones influye en la formación de tormentas tropicales. Por ejemplo, en junio, una gran columna de polvo sahariano atravesó el Atlántico, suprimiendo temporalmente la formación de tormentas. Estas circunstancias ponen de manifiesto la interconexión y complejidad de los sistemas de la Tierra, ya que cambios vertiginosos en las condiciones atmosféricas o las temperaturas superficiales del mar influirán en los patrones de precipitación de 2020 y en el potencial de impacto sincronizado de huracanes e incendios.

Escrito por Samson Reiny, Equipo de noticias de ciencias de la Tierra
Versión en inglés

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