Publicado: 
07 de junio de 2011

Aquarius estudiará el poder de la sal de mar

Junio 7, 2011: Un nuevo observatorio está a punto de dejar la Tierra con el fin de confeccionar un mapa de un poderoso compuesto de importancia global: la sal de mar común y corriente.

Aquarius (spacecraft, 200px)
Concepto artístico del satélite Aquarius/SAC–D. [Más información]

Los investigadores sospechan que la salinidad de los océanos de la Tierra tiene un impacto muy profundo sobre el clima, similar a la manera en la cual los niveles de sales en nuestros cuerpos influyen sobre el delicado equilibrio interno. Un equipo internacional de científicos, de la NASA y de la Agencia Espacial Argentina, o CONAE, estudiará esta hipótesis con la ayuda de un satélite llamado "Aquarius/SAC–D" (Acuario/SAC–D, en idioma español), el cual será lanzado el 9 de junio.

"Basándonos en décadas de datos históricos recolectados de los océanos por barcos y boyas, sabemos que la salinidad ha cambiado en los últimos 40 años", afirma Gary Lagerloef, quien es investigador principal del proyecto Aquarius. "Esto nos dice que algo fundamental está ocurriendo en el ciclo del agua".

La salinidad está aumentando en algunas regiones del océano, como por ejemplo en el Atlántico subtropical, lo que implica que se está perdiendo más agua dulce por medio de la evaporación en la superficie del mar. Pero nadie sabe por qué está ocurriendo esto. Tampoco nadie logra explicar por qué en otras áreas ha aumentado la lluvia y ha disminuido la salinidad. Para resolver estos misterios, los científicos necesitan tener una visión integral de la salinidad global.

En un lapso de pocos meses, Aquarius habrá realizado tantas mediciones de la salinidad superficial del mar como las que figuran en los registros históricos de los últimos 125 años, los cuales fueron recolectados por barcos y boyas.

Aquarius (seashore, 550px)
Un vídeo de la NASA (en idioma inglés) explica el papel que juega la salinidad de los océanos en el ciclo del agua de la Tierra.

"La salinidad, en conjunto con la temperatura, gobierna la densidad del agua de mar", dice Lagerloef. "Cuanto más salada es el agua, más densa es, y su densidad es la que impulsa las corrientes que determinan cómo los océanos transportan el calor a través del planeta. Por ejemplo, la Corriente del Golfo transporta calor a latitudes más altas y de esta manera modera el clima. Cuando estas corrientes son desviadas debido a variaciones de la densidad, los patrones climáticos como la precipitación y la temperatura se ven alterados".

Los científicos ya han reunido un conjunto de mediciones llevadas a cabo encima del mar, por ejemplo: velocidad y dirección del viento, temperatura y altura de la superficie del mar y precipitaciones. Pero estos datos no proporcionan una visión completa.

"Hemos dejado de lado un elemento clave: la salinidad", dice Lagerloef. "Entender mejor la salinidad oceánica nos brindará una visión más clara de la manera en la cual los océanos están conectados con el ciclo del agua y nos ayudará a mejorar la precisión de los modelos que predicen el clima a futuro".

Aquarius es uno de los radiómetros de microondas más sensibles que se han construido y también es el primer detector de la NASA que rastreará la salinidad del mar desde el espacio.

Aquarius (radiometer, 200px)
El radiómetro del satélite Aquarius antes del lanzamiento. [Más información]

"Es capaz de detectar concentraciones tan bajas como 0,2 partes de sal en 1.000 partes de agua, lo cual es equivalente a disolver una pizca de sal en un galón de agua. Aunque un ser humano no podría percibir una concentración de sal tan baja, Aquarius será capaz de detectarla orbitando a casi 657 kilómetros (408 millas) de altura sobre la superficie de la Tierra".

El radiómetro de Aquarius es asistido por otros instrumentos ubicados a bordo del satélite. Uno de ellos permite registrar las distorsiones producidas por la encrespada superficie del mar. Sandra Torrusio, quien es investigadora principal del instrumento argentino, así como de otros instrumentos internacionales ubicados a bordo, por parte de la CONAE, explica:

"Uno de los instrumentos argentinos es otro radiómetro de microondas que opera en una banda de frecuencias distinta, y que medirá los vientos en la superficie del mar, las precipitaciones, el hielo de mar y cualquier otra "fuente de ruido" que pudiera distorsionar las mediciones de la salinidad efectuadas por Aquarius. Quitaremos todos esos elementos y de esta manera podremos recuperar la señal que deseamos".

Torrusio está emocionada por la misión.

"¡He podido conocer a tantas personas, no sólo de Argentina, sino también de Estados Unidos y de la NASA! Trabajar e intercambiar ideas con ellos ha sido una grandiosa experiencia. Quizás vengamos de distintos lugares, pero hablamos todos el mismo idioma. Y no es el inglés; es la ciencia".

Trabajando juntas, estas "personas dedicadas a la ciencia, en el ámbito internacional" nos dirán más sobre el papel que juegan los océanos en el equilibrio de nuestro planeta y, por ende, en el de nosotros mismos, sin importar dónde vivamos.

"Porque sea lo que sea que perdamos (como un tú o un yo),
siempre es a nosotros mismos a quien encontramos en el mar".
(e. e. cummings)

Créditos y Contactos
Autor: Dr. Tony Phillips
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Juan C. Toledo
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Juan C. Toledo


Más información

Aquarius/SAC–D: Este observatorio multifuncional prolonga la duradera cooperación entre la NASA y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales de Argentina, o CONAE. La NASA proporcionó el vehículo de lanzamiento y algunos instrumentos científicos, mientras que la CONAE contribuye con la nave espacial, las operaciones de la misión y los instrumentos científicos para su programa espacial nacional. El instrumento de la NASA, localizado a bordo del satélite Aquarius y destinado a medir la salinidad océanica, es el instrumento principal de la misión Aquarius/SAC–D. El Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory o JPL, en idioma inglés) se encargará de la implementación del proyecto Aquarius de la NASA en su fase de despliegue y almacenará los datos de la misión. El Centro Goddard para Vuelos Espaciales dirigirá las operaciones relacionadas con los instrumentos de Aquarius y procesará los datos científicos. El Programa de Servicios de Lanzamiento de la NASA, en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, está a cargo del lanzamiento. La CONAE proporciona la nave espacial SAC–D, una cámara óptica, una cámara térmica en colaboración con Canadá, un radiómetro de microondas, sensores de diversas instituciones argentinas y las operaciones de la misión allí. Francia e Italia aportaron otros instrumentos.

SAC quiere decir Satélite de Aplicaciones Científicas. Este es el satélite "D" en una serie de cuatro satélites que Argentina ha construido en colaboración con la NASA.

Un radiómetro es esencialmente un radiorreceptor muy sensible, el cual, en este caso, detecta emisiones de microondas naturales que provienen de la superficie del mar. El radiómetro de Aquarius escudriña la superficie del mar para medir la potencia emitida en cierta banda de frecuencias (1400–1430 MHz), la cual es proporcional al contenido de sal del agua de mar.

Hay en promedio 35 partes de sal por cada mil de agua en el océano (esta proporción varía de 32 a 37 en mar abierto). Es decir, el océano está compuesto en un 3,5% por sal, y en 1 kilogramo de agua de mar hay aproximadamente 35 gramos de sal. Debido a que los niveles de salinidad en mar abierto varían en sólo alrededor de cinco partes por cada mil, el instrumento debe ser muy sensible.