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Astrónomos aficionados observan el choque de las Perseidas contra la Luna

El mes pasado, mientras observaban la lluvia de meteoros Perseidas, astrónomos aficionados vieron que algunos meteoroides golpeaban la Tierra y también la Luna. Ellos registraron los impactos utilizando telescopios caseros y cámaras comunes, lo cual demuestra que los "meteoros lunares" son blancos fáciles para los observatorios caseros y que los astrónomos aficionados pueden contribuir con las investigaciones sobre la Luna que realiza la NASA.

NASA

Septiembre 2, 2008: Existen dos alternativas cuando de ver lluvias de meteoros se trata.

Número uno, la manera convencional: Encuentre un lugar oscuro desde donde se pueda ver el cielo repleto de estrellas y luego cuente cada meteoro que vea desplazarse rápidamente en lo alto. Número dos, el nuevo método: Encuentre un lugar oscuro desde donde se pueda observar el cielo repleto de estrellas y luego ignore por completo los meteoros. En cambio, observe la Luna. Allí es donde están las explosiones.

El 9 de agosto, dos astrónomos aficionados que se encontraban en costas opuestas de Estados Unidos escogieron el nuevo método para observar. Justo cuando se aproximaba la lluvia de meteoros Perseidas, ellos apuntaron sus cámaras hacia la Luna y observaron cómo los meteoroides golpeaban su superficie. Explosiones silenciosas, equivalentes a las que pueden producir ~45 kilogramos (~100 lbs) de TNT, ocasionaron destellos de luz que pudieron avistarse a algo más de un cuarto de millón de kilómetros (un cuarto de millón de millas) de la Tierra. Fue una buena noche para las "Perseidas lunares".

"Me encanta ver las lluvias de meteoros de esta manera", dice George Varros, quien grabó el impacto desde su hogar, en Mt. Airy, Maryland:

El destello de luz, que iluminó una porción del Mar de las Nubes (Mare Nubium), fue un poco menos brillante que un destello de magnitud 7 ("un blanco fácil para mi telescopio de 20 centímetros -8 pulgadas- y para mi cámara de video digital de baja iluminación").

Horas más tarde, otra Perseida golpeó la costa oeste del Océano de las Tormentas (Oceanus Procellarum). Esta vez, quien captó el destello fue Robert Spellman, de Azusa, California. "Es muy emocionante presenciar estas explosiones en tiempo real", dice. "Yo utilicé un telescopio de 25 centímetros (10 pulgadas) y una cámara de video Supercircuits lista para usar".

Rob Suggs, de la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides, de la NASA, ha revisado los datos. "A mí me parecen reales", afirma. "Los destellos aparecen en múltiples tomas de video y las curvas de luz son parecidas a las de otros meteoros lunares que grabamos con anterioridad".

Y si hay alguien que sabe de esto, ése es Suggs. Junto con su colega Bill Cooke, Suggs dirige un equipo de investigadores en el Centro Marshall para Vuelos Espaciales, el cual ha grabado más de 100 explosiones lunares desde el año 2005. "Nosotros monitoreamos los meteoros lunares como medida de apoyo al objetivo de la NASA de regresar a la Luna", dice Suggs. "La Luna carece de una atmósfera que proteja su superficie, de modo que los meteoroides caen directamente sobre el suelo. Nuestro programa tiene como propósito medir la frecuencia de estos eventos y responder el interrogante sobre cuáles son los riesgos para los astronautas".

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Arriba: Un mapa que muestra 100 meteoros lunares observados por los astrónomos del Centro Marshall para Vuelos Espaciales desde el año 2005. Todo impacto representado en el mapa fue lo suficientemente brillante como para poder ser observado con un telescopio para aficionados. [Más información]

Los observatorios oficiales de meteoros lunares de la NASA están localizados en los estados de Alabama y Georgia. Ambos se encontraban fuera de servicio el 9 de agosto, de modo que el equipo de la NASA no pudo ver la cantidad exacta de Perseidas que golpeó la Luna esa noche.

"Esto demuestra de qué manera los astrónomos aficionados pueden contribuir con nuestra investigación", señala Suggs. "No podemos observar la Luna las 24 horas del día, siete días a la semana, desde nuestro rincón en Estados Unidos. Las nubes, la luz solar, las fases de la Luna... todos estos factores limitan nuestras oportunidades. Sin embargo, una red global de astrónomos aficionados que monitoreen la Luna podría lograr una cobertura casi completa".

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Durante el día, George Varros es un ingeniero de software en las oficinas centrales de la NASA. Al salir del trabajo, se quita la insignia de la NASA, regresa a su casa y apunta lo que él mismo describe como su "apenas aceptable " telescopio. "Hasta hace algunos años, a mí realmente no me interesaba la Luna porque interfería con mis observaciones de los cometas y de los meteoros. Pero luego, en 1999, durante la tormenta de meteoros Leónidas, David Dunham (un compañero astrónomo aficionado) tomó una fotografía de seis eventos de impactos lunares desde mi patio, en Maryland", recuerda Varros. "Quedé enganchado con eso".

Las observaciones de Dunham han inspirado no solamente a Varros, sino también a la NASA. "El origen de nuestro programa de observación se remonta a esas primeras observaciones de las Leónidas lunares, llevadas a cabo por aficionados", dice Suggs.

El año 2006 trajo consigo un avance importante en la detección de meteoros lunares: el LunarScan, un programa de computadora, escrito por el astrónomo aficionado Pete Gural, el cual rastrea los videos digitales que existen de la Luna en busca de destellos que duran una fracción de segundo. Utilizando el LunarScan, Varros ha avistado, al menos, una docena de meteoros lunares. Tres de ellos fueron observados simultáneamente por el equipo de la NASA, en Alabama, lo cual confirma la fidelidad de las técnicas de Varros. (El LunarScan puede ser descargado gratuitamente desde el portal de Varros; ¡la NASA también utiliza este programa!)

see captionDerecha: La perseida lunar vista por Spellman, grabada desde su casa, cerca de Los Ángeles, a las 04:06 hora universal (UT), el 9 de agosto de 2008. [Más información]

Al igual que Varros, el interés de Robert Spellman por los meteoros lunares comenzó con las Leónidas de 1999. "Leí sobre el éxito obtenido por aficionados que habían grabado los destellos del impacto", recuerda. "He estado enamorado de la Luna desde la primera observación que hice, a los cinco años, y quería llevar a cabo un programa de observación que tuviera valor científico. Los meteoros lunares, entonces, fueron la opción lógica".

Spellman trabaja como educador en el Museo de Historia Natural de Los Ángeles y en los pozos de alquitrán de La Brea. También lidera programas públicos de astronomía tres noches por semana en el Observatorio Griffith. El resto de sus noches las dedica a la Luna.

Spellman no utiliza ningún software especial para detectar los impactos. "Busco los destellos en tiempo real", dice. "A pesar de que puede sonar tedioso pasar horas mirando un monitor en blanco, la idea de ver una explosión me mantiene alerta. No obstante, en el futuro, sí estoy pensando en utilizar el LunarScan para ver si puedo tener más éxito".

Suggs espera que otros aficionados adopten su pasatiempo, no sólo para mejorar las estadísticas de la NASA sobre impactos lunares, sino también para apoyar la misión LCROSS de la agencia: En 2009, el Satélite de Observación y Detección de Cráteres Lunares (LCROSS, por su sigla en idioma inglés) se zambullirá intencionalmente en la Luna, produciendo de este modo un destello similar al de un meteoro lunar natural. A diferencia de los meteoroides naturales, los cuales golpean la Luna en diferentes lugares, azarosamente, el LCROSS escogerá como blanco, con sumo cuidado, un cráter polar en el cual se sospecha que existen depósitos de agua congelada. Si todo transcurre como está planificado, el impacto lanzará escombros hacia lo alto de la superficie lunar, donde los astrónomos buscarán señales de H2O en el material eyectado. El destello del impacto (si no quedara oculto entre las paredes del cráter) y el penacho de la eyección pueden ser vistos por telescopios caseros desde la Tierra: ver detalles.

¿Está listo para observar meteoros (con el nuevo método)? La NASA ofrece preguntas y respuestas (FAQ, en idioma inglés) y consejos sobre telescopios como ayuda para comenzar. ¡Feliz cacería!

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Créditos y Contactos

Autor: Dr. Tony Phillips
Funcionario Responsable de NASA: John M. Horack
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Curador: Bryan Walls

Relaciones con los Medios: Steve Roy
Traducción al Español: Iris Mónica Vargas
Editor en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Iris Mónica Vargas
El Directorio de Ciencias del Centro Marshall para Vuelos Espaciales de la NASA patrocina el Portal de Internet de Science@NASA que incluye a Ciencia@NASA. La misión de Ciencia@NASA es ayudar al público a entender cuán emocionantes son las investigaciones que se realizan en la NASA y colaborar con los científicos en su labor de difusión.


Más información (en inglés y español)

Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides de la NASA --hogar del programa de monitoreo de impactos lunares

El Sistema del Compañero: "Generalmente, solicitamos que al menos dos telescopios confirmen que registraron un destello del impacto. Esto resulta esencial cuando se trata de destellos muy tenues y rápidos (1 toma de video) que pueden ser confundidos con rayos cósmicos y con el brillo de los satélites", explica Rob Suggs. "Cuando un solo telescopio capta un destello en varias tomas, con una clásica desintegración de la curva de luz, podemos estar bastante seguros de que se ha producido un impacto. Este fue el caso de las Perseidas que Spellman y Varros observaron por separado. Pero es mejor tener más de un telescopio apuntando hacia la Luna. Alentamos a los aficionados para que busquen un compañero(a) que se encuentre a algunos kilómetros de distancia para realizar observaciones al mismo tiempo; el hecho de contar con múltiples telescopios permite confirmar los impactos más tenues y copiosos".

Las Perseidas de 2008 : La lluvia de meteoros Perseidas de 2008 se inició a principios del mes de agosto y experimentó su punto máximo el 13 de agosto. Los meteoros lunares no se pudieron ver durante el período de mayor intensidad porque esa noche la Luna se encontraba prácticamente en su fase llena y entonces no había zonas oscuras para observar. El 9 de agosto, cuando el período de mayor intensidad todavía no se había producido, fue una fecha mejor para observar las Perseidas lunares porque sólo el 60% de la Luna estaba llena y el 40% estaba a oscuras (condiciones que resultan mucho más favorables al momento de observar meteoros lunares).

Portal sobre impactos lunares, de George Varros

Portal sobre impactos lunares, de Robert Spellman

El futuro de la NASA: Política de Exploración Espacial de Estados Unidos


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