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Albahaca en la órbita de la Tierra

Esa aromática albahaca que condimenta su platillo favorito es una de las plantas que recientemente se usaron en un importante experimento que se realizó a bordo de la Estación Espacial Internacional.

NASA

Agosto 16, 2007: Usted nunca adivinará lo que había en el bolsillo de Barbara Morgan cuando despegó del Centro Espacial Kennedy, hace algunas semanas, a bordo del transbordador espacial Endeavour.

see captionLa maestra que se convirtió en astronauta puso millones de semillas de albahaca en órbita y también dentro de la Estación Espacial Internacional (EEI). Albahaca... ¿en el espacio? Bueno, nunca se sabe cuándo se podría llegar a hacer una suave salsa para spaghetti en la EEI.

Derecha: La albahaca (Ocimum basilicum) es una hierba que se utiliza mucho para condimentar y cocinar. [Más información]

Hablando en serio, la presencia de la albahaca en el espacio constituye una investigación de vanguardia. Los astronautas que realicen futuras misiones a la Luna, y más allá de ella, desearán llevar plantas para el recorrido con el objetivo de obtener alimento, oxígeno e incluso compañía. Es importante para la NASA aprender de qué manera las semillas soportan las condiciones del espacio y germinan con baja gravedad.

En este caso, no sólo la NASA está aprendiendo; también los niños lo harán.

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Parte de las semillas de albahaca permanecerá en la estación para ser cultivada en condiciones de baja gravedad. El resto regresará a la Tierra y será dividido en grupos para que los estudiantes puedan analizarlos. Ellos medirán los índices de germinación de las semillas (compararán la velocidad de crecimiento de la albahaca cultivada en el espacio con la de la albahaca cultivada en la Tierra) y también aprenderán más acerca del método científico. Los profesores pueden hacer clic aquí para obtener información sobre cómo participar en el proyecto.

Las semillas de Morgan (que no fueron realmente transportadas en su bolsillo, sino que es una manera ilustrativa de expresarlo) se sumarán a otros tres millones de semillas de albahaca que han estado volando en la estación durante un año y que esperan que Morgan las traiga de regreso a Tierra.

En realidad, la mayoría de las semillas "veteranas" han pasado tiempo fuera de la EEI, expuestas a un impresionante vacío, a una severa radiación y a cualquier otra cosa que el espacio pueda arrojarles. Dichas semillas "pasan el tiempo" en bancos de prueba del tamaño de una valija, conocidos como MISSE 3 y 4 (abreviatura de Materials on the International Space Station Experiment 3 and 4 o Experimento 3 y 4 con Materiales en la Estación Espacial Internacional, en idioma español). El proyecto MISSE está dirigido por el Centro de Investigaciones Langley, de la NASA, ubicado en Hampton, Virginia, cuyo principal investigador es William Kinard.

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Arriba: El Experimento 3 con Materiales en la Estación Espacial Internacional, o MISSE 3, se anexó a la parte exterior de la estación espacial en el mes de agosto del año 2006. El recipiente, del tamaño de una valija, contiene cientos de materiales, entre los cuales se incluyen semillas de albahaca, para estudiar de qué manera cada uno de ellos se ve afectado por el ambiente espacial. [Más información]

Para que las semillas lleguen a las aulas, la NASA trabaja en conjunto con la Compañía de Semillas George W. Park, ubicada en Greenwood, S.C. La empresa inició su relación con la NASA en la década de 1980, mediante el programa SEEDS o Space Exposed Experiment Developed for Students (Experimento Expuesto al Espacio y Desarrollado para Estudiantes, en idioma español). Durante este experimento, más de 12 millones de semillas de tomate volaron a bordo de la Instalación de Exposición de Larga Duración, un satélite desplegado en el año 1984 por medio del transbordador espacial Challenger con el propósito de suministrar datos a largo plazo acerca del ambiente espacial y de sus efectos sobre los sistemas y operaciones espaciales.

"Creo que a los niños les atraerá trabajar con algo que ha estado en el espacio. Y para este experimento no hay respuestas al final del libro", dice Miria Finckenor, una ingeniera del Centro Marshall para Vuelos Espaciales, de la NASA, ubicado en Huntsville, Alabama, quien es una de las investigadoras del MISSE.

"Esperamos reunir a más estudiantes interesados en la ciencia y deseamos poder alcanzar la misma cantidad de alumnos que la del experimento llevado a cabo con las semillas de tomate", señala Finckenor. Participaron del programa más de 40.000 aulas en los 50 estados y en 30 países.

Para obtener mayor información sobre la participación en el cultivo de semillas espaciales, visite http://www.nasa.gov/audience/foreducators/plantgrowth/home/index.html

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Créditos y Contactos

Autores: Lori Meggs, Tony Phillips
Funcionario Responsable de NASA: John M. Horack
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Curador: Bryan Walls

Relaciones con los Medios: Steve Roy
Traducción al Español: Angela Atadía de Borghetti
Editor en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato y Contenido: Carlos Román
El Directorio de Ciencias del Centro Marshall para Vuelos Espaciales de la NASA patrocina el Portal de Internet de Science@NASA que incluye a Ciencia@NASA. La misión de Ciencia@NASA es ayudar al público a entender cuán emocionantes son las investigaciones que se realizan en la NASA y colaborar con los científicos en su labor de difusión.


Más Información (en inglés y español)

Además de colaborar con los beneficios educativos, el Experimento con Materiales en la Estación Espacial Internacional, dirigido por el Centro de Investigaciones Langley, de la NASA, ubicado en Hampton, Virginia, está aportando datos muy valiosos sobre los materiales de las naves espaciales que regresan al Programa de la Estación Espacial Internacional, al Programa Constelación de la NASA y a una serie de programas de defensa.

Los dos primeros experimentos científicos, llevados a cabo con materiales externos en la estación espacial, volaron desde el año 2001 hasta 2005 y otro experimento lo hizo en la estación un año después. Cuando regresaron a la Tierra, las muestras fueron examinadas por el principal investigador William Kinard, del Centro de Investigaciones Langley, y también por Finckenor y muchos otros investigadores involucrados en el proyecto. Uno de los resultados más significativos de estos bancos de prueba es la confirmación de que el control de la contaminación de la estación está funcionando, es decir, el método que se utiliza para rastrear si los instrumentos científicos, las ventanas, los radiadores y otros dispositivos se mantienen libres de contaminantes tales como el polvo, la suciedad o el cabello.

Los experimentos comprobaron que las muestras del cristal utilizado en las ventanas de la estación se encontraban libres de contaminantes en más de un 90 por ciento y que las muestras de los mismos revestimientos térmicos blancos utilizados en los radiadores de la estación se veían bastante nuevas, incluso después de cuatro años en el espacio. "Deseamos mantener las ventanas limpias para que los astronautas no sólo puedan mirar hacia el exterior sino también para que puedan tomar buenas fotografías de la Tierra", expresa Finckenor. "Asimismo, deseamos conservar los revestimientos térmicos de color blanco de manera tal que el sistema de control térmico funcione correctamente (el sistema incluye los radiadores que mantienen una temperatura confortable para la estación y para su personal)".

El sexto experimento con materiales, o MISSE-6, volará hacia la estación a bordo del STS-123, cuyo lanzamiento está programado para principios del año 2008. Este vehículo transportará 140 muestras del Centro Marshall para Vuelos Espaciales, entre las cuales se incluyen materiales tales como la pantalla térmica, la protección contra la radiación y los marcadores de identificación de matriz de datos para el vehículo de exploración tripulado Orion. Dicho vehículo puede transportar hasta seis astronautas hacia la órbita baja de la Tierra, una altura superior a la que alcanzó la segunda etapa del vehículo tripulado Ares I.

Enlaces a la Red:

Invernaderos para Marte —(Ciencia@NASA) Cuando los seres humanos vayan a la Luna o a Marte, probablemente lleven plantas con ellos. Investigadores financiados por la NASA están descubriendo cómo funcionan los invernaderos en otros planetas.

Astronautas de Color Verde —(Ciencia@NASA) Los científicos de la NASA están aprendiendo a cultivar plantas en el espacio. Estos cultivos remotos finalmente tomarán su lugar junto a personas, microbios y máquinas en hábitats autónomos para astronautas.

Generaciones Verdes —(Science@NASA) Parece ser una vaina de arveja común. Y lo es. Eso es lo que resulta tan asombroso...porque esta vaina habita en el espacio.

La Física de los Jardines Espaciales —(Science@NASA) Sólo podría suceder en el espacio: Una diminuta burbuja de aire está suspendida dentro de una gotita de agua, que descansa en el cáliz de una delicada hoja verde y, sin embargo, el tallo no se dobla en absoluto.

Encendiendo la Llama del Conocimiento —STS-118, Recursos Educativos.

El futuro de la NASA: La Visión para la Exploración Espacial.


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