| Cerebros que
Giran Algún día, los astronautas podrían viajar a través del sistema solar a bordo de naves espaciales en rotación continua. ¿Pueden adaptarse los cerebros humanos a este movimiento? |
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Julio 23, 2004: La próxima vez que vaya al parque, intente esto: Traiga una pelota y un amigo y súbase al carrusel. Trate de lanzar la pelota a su amigo de forma que cruce el carrusel, o incluso a sólo unos metros al lado suyo, y vea si puede atraparla al primer intento. Con seguridad que no podrá hacerlo. De hecho, su lanzamiento se desviará. Sentirá que su brazo es extrañamente jalado a un lado al efectuar el tiro, y una vez en vuelo, la pelota cambiará de rumbo erráticamente.
Derecha: Jugando a la pelota sobre un carrusel. Haga clic para ver la película completa (2 MB), que ilustra elegantemente el efecto Coriolis. Crédito: Universidad de Illinois en Champagne-Urbana. [Más información] Los viajes espaciales pudieran ser también una experiencia Coriolis.
El problema es que las naves espaciales giratorias vienen también con un fuerte efecto Coriolis. Los objetos lanzados cambian de rumbo. Al querer alcanzar un botón... su dedo tocaría en el punto equivocado. ¿Podrían los astronautas adaptarse a esto? Y de ser así, ¿podrían adaptarse lo suficientemente bien para desenvolverse con seguridad en el peligroso ambiente de vida en el espacio? Esto es lo que los investigadores James Lackner y Paul DiZio están tratando de resolver. Con el apoyo de la Oficina de Investigaciones Físicas y Biológicas de la NASA, estos dos científicos están realizando una serie de experimentos con personas en cámaras en rotación, para determinar qué tan bien pueden adaptarse los astronautas a la vida a bordo de naves espaciales giratorias. Esperan también descubrir técnicas de entrenamiento que podrían facilitar la transición de ambiente normal a giratorio y viceversa. "Los experimentos hechos en los años 60 parecían demostrar que las personas no se adaptaban bien a la rotación", dice Lackner, Profesor de Fisiología Meshulam y Judith Riklis en la Universidad Brandeis en Waltham, Massachusetts. "Pero en esos experimentos, los sujetos no tenían metas bien definidas para sus movimientos. Hemos descubierto que cuando se da una meta específica para un movimiento, las personas se adaptan más rápidamente". Arriba: Concepto artístico de una nave espacial giratoria. Haga clic para ver una película de 300 Kb en formato Quicktime de la nave en movimiento en Marte. Crédito: John Frassanito & Associates, Inc. Con metas específicas y predeterminadas de movimiento (tales como alcanzar a tocar un objetivo), las personas en su estudio aprendieron a moverse acertadamente después de solo 10 o 20 intentos. Una adaptación tan rápida sorprendió a los investigadores. Comenta DiZio, profesor asociado de psicología en Brandeis, "suponemos que cuando se presenta una meta, el cerebro dicta a los músculos el movimiento deseado con mayor precisión. Los cambios de ese movimiento son detectados más fácilmente por retroalimentación sensorial al cerebro". ¿Porqué las personas deberían tener esta habilidad natural para adaptarse a la rotación?
Derecha: Un cuarto rotante usado por Lackner y DiZio para sus experimentos en el Laboratorio de Orientación Espacial Ashton Graybiel, de la Uiversidad de Brandeis. [Más información] Otros descubrimientos sorprendieron también a los investigadores. Por ejemplo, después de estar girando por un rato, las personas en estudio ya no percibían el efecto Coriolis. El jalón que recibían en sus brazos y piernas parecía desaparecer. Sus cerebros habían compensado por este efecto, así que sus mentes ya no lo notaban. Aún más extraño, en cuanto los sujetos en prueba regresan a un ambiente no rotativo, reportan sentir un jalón Coriolis en dirección opuesta. Es solo un truco de la mente, comenta DiZio. Después de otros 10 o 20 intentos en un movimiento orientado a una meta, sus cerebros se reajustan al mundo sin rotación y el efecto fantasma desaparece. DiZio y Lackner han descubierto que las personas pueden adaptarse a velocidades rotativas tan altas como 25 rpm, velocidad semejante a la de un tiovivo. Esto es más o menos tan rápido como las personas giran sus cuerpos en la vida diaria. En comparación, una nave espacial giratoria probablemente rotaría más despacio, tal vez a 10 rpm, dependiendo del tamaño y diseño de la nave. Abajo: James Lackne (izquierda) y Paul DiZio (derecha) son codirectores del Laboratorio de Orientación Espacial Ashton Graybiel en la Universidad de Brandeis. [Más información]
La ventaja de este método es que el brazo robótico puede ser reprogramado para jalar de varias maneras, y así probar cómo responden las personas a las diferentes condiciones. Al usar el brazo, DiZio y Lackner han descubierto que las personas pueden adaptarse a una pequeña fuerza variable aún cuando esté enmascarada por una mayor fuerza constante. De ese modo, por ejemplo, los astronautas pudieran adaptarse a un variable efecto Coriolis a pesar de alguna fuerza constante de fondo, tal como el impulso constante de los propulsores a base de iones de una nave espacial. Sin embargo, quedan muchas interrogantes sin contestar. ¿Los resultados basados en los movimientos de los brazos, se aplican a todo el cuerpo? ¿Cargar herramientas pesadas crea una diferencia? Después de adaptarse una vez, ¿puede una persona readaptarse luego más fácilmente? ¿Cuál es la mejor manera de entrenar a los astronautas para la vida en un hogar giratorio? Lackner y DiZio planean afrontar éstas y más interrogantes mientras continúan su investigación en los próximos meses. |
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Créditos y Contactos Autores: Patrick L Barry, Dr. Tony Phillips Funcionario Responsable de NASA: John M. Horack Editor de Producción: Dr. Tony Phillips Curador: Bryan Walls |
Relaciones con los Medios: Steve Roy Traducción al Español: Ma. Luisa Hernández/Carlos Román Editor en Español: Héctor Medina |
| El Directorio de Ciencias del Centro Marshall para Vuelos Espaciales de la NASA patrocina el Portal de Internet de Science@NASA que incluye a Ciencia@NASA. La misión de Ciencia@NASA es ayudar al público a entender cuán emocionantes son las investigaciones que se realizan en la NASA y colaborar con los científicos en su labor de difusión. | |
Este artículo fue traducido al español con
el apoyo de Astroseti.org |
| Enlaces a la Red (en inglés y español) |
| La Oficina de Investigaciones Físicas y Biológicas de la NASA apoya la investigación básica para el beneficio de la gente en la Tierra y en el espacio. Fuerza de Coriolis -- (Universidad of Illinois) Visite el sitio de internet y vea una animación de niños jugando pelota en un carrusel, una excelente muestra del efecto Coriolis. Mal Coriolis -- (Universidad Estatal de Pennsylvania) "Sea muy, muy cuidadoso con lo que pone en esa cabeza, porque nunca, jamás, podrá sacarlo de allí". Un repaso a los conceptos erróneos de Coriolis. Laboratorio de Orientación Espacial Ashton Graybiel -- (Universidad Brandeis) donde Lackner y DiZio llevan a cabo su investigación. La Atracción de la HyperGravedad -- (Ciencia@NASA) Un investigador de la NASA estudia los extraños efectos de la gravedad artificial sobre los humanos. Cerebros en Equilibrio -- (Science@NASA) Los investigadores de la NASA están aprendiendo cosas nuevas sobre el cerebro humano al estudiar la manera en la que los astronautas recuperan su equilibrio. Medicina Espacial -- (Science@NASA) Los investigadores discuten cómo mantener a los astronautas sanos y salvos durante los largos viajes a través del sistema solar. Desorientados en el Espacio -- (Ciencia@NASA) En un mundo extraño -- donde arriba y abajo no tienen significado -- los humanos pueden sentirse confundidos y desorientados -- y tal vez un poco mareados. |
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