| Ecosistema Extremo Microbiólogos han encontrado una comunidad de microbios amantes de ambientes extremos y que colaboran entre sí para sobrevivir en el fondo del extraño Lago Mono en California. |
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Y ¿qué es lo que encuentra? Vida. En abundancia. Richard Hoover es un cazador de extremófilos. Busca en los sitios más inhóspitos para encontrar formas de vida que prefieren los extremos: Calor que escalde, frío congelante, sal, lejía, oscuridad. Y como otros investigadores que exploran los límites de vida en nuestro planeta, Richard ha encontrado una sorprendente variedad de especies que van desde simples bacterias, hasta plantas y animales. Arriba: Hoover exhibe musgo en crecimiento que permaneció vivo aunque latente mientras estaba congelado durante 40,000 años en la capa helada de las tierras bajas de Kolyma, al nordeste de Siberia. Descubre también que las especies de extremófilos dependen unas de otras para subsistir, de una manera muy semejante a como lo hacemos los humanos.
Pocas (y quizá ninguna) de estas especies vive en total aislamiento. Dependen de otros. Las plantas utilizan la luz solar, el bióxido de carbono y minerales para crear compuestos orgánicos (azúcares, proteínas, grasas, etc.) Los animales usan estos compuestos para sus propias necesidades. Cuando los animales mueren, se convierten de nuevo en minerales y bióxido de carbono, y el ciclo se renueva. La cooperación entre las especies es muy común. Por ejemplo el Loro Gris Africano tropical come frutas de los árboles. Por razones que nadie entiende, estos loros que no vuelan, arrojan trocitos de fruta que contienen semillas, lejos del árbol. Esto ayuda a los árboles a propagar sus semillas y reproducirse. Existen muchos otros casos documentados de animales que ayudan a la propagación de plantas a través de sus excrementos. En el complejo nivel planta-animal en un ambiente biológicamente rico, la interdependencia de las especies parece conducir hacia la vida.
Arriba: Una micro fotografía en colores simulados del nuevo microbio Desulfonatronum thiodismutans, recientemente descubierto en el lago Mono por Richard Hoover y sus colegas. Nótese el flagelo (abajo izquierda), el cual utiliza para moverse. [Imagen ampliada] Hoover y la microbióloga Elena Pikuta de la Universidad de Alabama en Huntsville están trabajando para responder algunas de estas preguntas mediante el estudio de formas de vida en el lago Mono de California. Recientemente anunciaron el descubrimiento de una tercera nueva especie de bacteria, Desulfonatronum thiodismutans, que vive en el lago, en la revista International Journal of Systematic and Evolutionary Microbiology. Las tres nuevas especies de Pikuta y Hoover son extremófilos. Las bacterias se desarrollan en el lodo oscuro del lago Mono, desprovisto de oxígeno, con 3 veces mayor salinidad que el agua de mar y una alcalinidad que se aproxima a la de la lejía. Esta tercera nueva especie es especialmente interesante por su nicho en la extrema ecología del lago. La bacteria obtiene su energía del azufre y otros compuestos inorgánicos. No requiere de la luz solar o de otros materiales orgánicos para desarrollarse y es un tipo de organismo conocido como quimiolitótrofo. Las dos especies previas de Hoover y Pikuta, Tindallia californiensis y Spirochaeta americana, también son extremófilos del lago Mono, pero ingieren materiales orgánicos. Estos organismos son conocidos como organotrofos. Juntos ofrecen una muestra de vida vinculada e interdependiente, aun en condiciones extremas.
Derecha: Richard Hoover recoge muestras del lodo en el Lago Mono [Imagen ampliada] A diferencia del ciclo planta-animal de nuestro ambiente "normal", este ciclo bacterial no necesariamente requiere de energía visible de la luz solar para realizar la fotosíntesis. Puede sustentarse enteramente con la energía química de las reacciones. De manera que en la oscuridad, en ambientes extremos, la vida parece desarrollar los mismos hilos interdependientes, con sus diferentes especies encontrando su nicho que les permite desarrollarse. Algún día, quizá, formas de vida como estas podrán ser encontradas en otros mundos. El trabajo de Hoover y Pikuta nos está diciendo que si encontramos una especie, debemos buscar más. A los extremófilos, como a cualquier otra forma de vida "ordinaria" no les gusta estar solos. |
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Créditos y Contactos Autor: Ron Koczor Funcionario Responsable de NASA: John M. Horack Editor de Producción: Dr. Tony Phillips Curador: Bryan Walls |
Relaciones con los Medios: Steve Roy Traducción al Español: Liberto Brun/Carlos Román Editor en Español: Héctor Medina |
| El Directorio de Ciencias del Centro Marshall para Vuelos Espaciales de la NASA patrocina el Portal de Internet de Science@NASA que incluye a Ciencia@NASA. La misión de Ciencia@NASA es ayudar al público a entender cuán emocionantes son las investigaciones que se realizan en la NASA y colaborar con los científicos en su labor de difusión. | |
Este artículo fue traducido al español con
el apoyo de Astroseti.org |
| Mas información (en inglés y español) |
Una nueva forma de vida -- (Ciencia@NASA) Los científicos de la NASA han descubierto un nuevo microorganismo, amante de ambientes extremos, en el exótico Lago Mono de California. La zona "Ricitos de Oro" -- (Ciencia@NASA) Si la Tierra estuviese un poco más cerca del Sol podría ser sofocantemente caliente como Venus; un poco más alejada, estaría fría como el árido Marte. De alguna manera, terminamos estando justo en la zona correcta y con los ingredientes adecuados para que floreciese la vida. Investigaciones sobre esto en "la zona Ricitos de Oro". Las estadísticas mencionadas en este relato provienen de la Infraestructura para la Información Biológica Nacional (National Biological Information Infrastructure). Una cacería de microbios a mitad del verano -- (Science@NASA) Un equipo de exploradores, incluyendo Richard Hoover y a los astronautas Jim Lovell y Owen Garriott viajaron a la Antártica en Enero del 2000 para investigar los microbios que viven en ambientes extremos. La Vida tal y como no la conocíamos -- (Ciencia@NASA) Los biólogos siempre pensaron que la vida requería de la energía del Sol hasta que encontraron un ecosistema que prospera en total oscuridad. En busca de la Vida Extrema -- (Scientific American) Al menos por el momento, los extremófilos sobre la Tierra ofrecen el modelo más probable para ensayar la hipótesis de q la vida existe fuera del planeta. |
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