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Tormenta de Meteoros en la Estación Espacial

La tripulación de la Estación Espacial Internacional disfrutó de una vista inigualable de la tormenta de meteoros Leónidas del año 2001.

NASA

ver leyendaMayo 17, 2002: "Parecía como si estuviéramos observando OVNIS en formación, aproximándose hacia la Tierra, tres o cuatro a la vez", recuerda el astronauta Frank Culbertson. "Había cientos de ellos cada minuto, moviéndose debajo de nosotros, ¡algo realmente espectacular!"

Esto ocurrió el pasado noviembre, y Culbertson, el entonces comandante de la Estación Espacial Internacional (en inglés ISS por las siglas de International Space Station), estaba observando la tormenta de meteoros Leónidas del 2001. No OVNIS, solamente muchas, innumerables "estrellas fugaces".

Arriba: La EEI vuela por encima de la Tierra. [más información]

Los reportes de los noticieros habían prevenido a los observadores del cielo con antelación; El 18 de noviembre del 2001, la Tierra estaba por pasar a través de un campo minado de desperdicios cósmicos, esparcidos por el cometa Tempel-Tuttle. Innumerables pedacitos de polvo de cometa se convertirían en meteoros cuando chocaran con la atmósfera de la Tierra a 245,000 km/h (144,000 mph). Los expertos predijeron un despliegue inolvidable... y así fué.

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Millones de personas vieron el espectáculo, pero sólo tres de ellas -- los que se encontraban a bordo de la estación espacial -- lo vieron desde arriba. "Tuvimos que mirar hacia abajo para ver los meteoros", dice Culbertson. "Esto es debido a que la atmósfera (donde el polvo de cometas se quema) se encuentra por debajo de la estación".

"Una típica Leónidas se desintegra a unos 100 km por encima de la superficie de la Tierra", explica el científico de la NASA Rob Suggs. "La EEI se encuentra a una altura mucho mayor. La estación (al igual que el Transbordador Espacial) orbita nuestro planeta a una altitud de aproximadamente 350 km". Suggs dirige el grupo de Ambientes Espaciales (Space Environments) en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales (Marshall Space Flight Center); él ayudó a organizar las observaciones de las Leónidas por la tripulación.

"Yo ya había visto [meteoros] en vuelos del Transbordador", continua Culbertson, "pero cuando las Leónidas ocurrieron, se esperaba que fuesen una de las mejores tormentas de meteoros en mucho tiempo, así que nos quedamos despiertos hasta tarde para verla. Mikhail Tyurin y yo nos encontrábamos dentro del compartimiento de atraque Pirs, que tiene las ventanas más oscuras".(Pirs es una de las partes de la EEI que fueron construidas por Rusia; sirve como un puerto de atraque para las visitas de las naves de aprovisionamiento Progress y las cápsulas de tripulación Soyuz).

Contemplando el lado nocturno de la Tierra, abajo, ellos pudieron ver tal cantidad de meteoros, que pronto perdieron la cuenta de tantos destellos. Culbertson usó una cámara portátil de video para filmar partes de la tormenta, pero ésta no estaba diseñada para fotografía con luz baja. Las mejores imágenes fueron las que Culbertson vió usando únicamente sus ojos: "La tormenta fué realmente espectacular", dijo de nuevo.

ver leyendaIzquierda: Esta imagen fija, parte de un video capturado por Frank Culbertson durante la tormenta de meteoros Leónidas del 2001, muestra un amanecer distante (el brillo en forma de cuña) y una bola de fuego Leónidas explotando al frente. Haga clic en la imagen para ver una película de 15 segundos.

Los meteoros Leónidas provienen de una zona en la dirección de la constelación Leo -- de ahí su nombre, Leónidas. En algún punto durante la tormenta, la estación espacial pasó casi directamente por debajo de Leo (arriba) y la Tierra (abajo). Asomándose por la ventana, Culbertson pudo ver meteoroides desintegrándose directamente por debajo de la estación. "Es entonces cuando uno empieza a pensar", recordó, "¡vienen justo hacia nosotros! Es como estar en medio de una lluvia de granizo".

"No sufrimos ningún daño, pero Vladamir (Dezhurov) mencionó haber escuchado algunos pequeños sonidos metálicos afuera del módulo", dijo Culbertson con una sonrisa. "No estoy seguro de si realmente así fue... le gusta bromear".

En realidad, la estación no estaba en mayor peligro. "Hay varios cientos de escudos protegiendo la estación y los componentes críticos", dice Eric Christiansen, el gerente de Subsistemas de Blindaje de la estación en el Centro Espacial Johnson (Johnson Space Center). "El blindaje más pesado incluye típicamente capas a prueba de meteoroides y escombros. Estas están hechas de un tejido de cerámica (NextelTM) y reforzadas con KevlarTM -- el mismo material que se utiliza en los chalecos a prueba de balas".

Las ventanas de la estación también son muy robustas. Cada una consiste de al menos dos paneles -- "siempre con paneles de presión primarios y redundantes", dice Christiansen. "En algunos casos las ventanas incluyen paneles transparentes 'anti escombros', específicamente diseñados para protegerlas de los impactos de meteoroides". Otras están protegidas (cuando no están en uso), por persianas de metal y mantas a prueba de escombros.

ver leyendaAunque los meteoroides Leónidas viajan mucho más rápido que las balas, la gran mayoría de ellos son microscópicos y frágiles. Esto hace que se conviertan en luces brillantes cuando chocan con la atmósfera terrestre, pero eso es todo, no son lo suficientemente rígidos como para penetrar las defensas de la estación.

Derecha: Pequeñas hojuelas de cometa como ésta se encuentran en los centros de los ardientes meteoros Leónidas. Esta mide apenas unos 10 micrones de extremo a extremo. [más información]

Culbertson se sintió agradecido por la protección "Nosotros vimos literalmente miles de Leónidas al mismo tiempo. Esto lo hace a uno a pensar en lo congestionado que a veces puede estar el espacio, por lo cual es tan importante tener afuera estas defensas".

Otra tormenta de meteoros Leónidas ocurrirá en noviembre del 2002, y los pronosticadores del fenómeno dicen que podría ser aún más intensa que la del año pasado. Desdichadamente, una deslumbrante luna disminuirá la magnitud del espectáculo -- tanto para la tripulación de la EEI como para los observadores del cielo abajo en la Tierra.

Las molécula de aire y los aerosoles -- esto es, pequeñas gotas de agua, polvo y humo -- dispersan la brillante luz de la Luna. La atmósfera de la Tierra literalmente brilla cuando la Luna está en fase llena. Los observadores del cielo que se encuentren mirando hacia arriba a las Leónidas, las verán a través de una capa de 100 km de espesor de aire brillante. Los astronautas que se encuentren mirando hacia abajo a las Leónidas, las verán deslumbrar por encima de la misma capa brillante.

ver leyendaIzquierda: Meteoros Leónidas sobre Japón en el 2001. Crédito: Yukio Sanuki. [más información]

La luz de la Luna reducirá el número de Leónidas visibles por un factor de entre 2 y 5. Aún así, esto no necesariamente es suficiente para opacar una tormenta de meteoros Leónidas de gran despliegue. Si las predicciones son correctas, los observadores del cielo -- tanto en la Tierra como en el espacio -- podrán ver cientos o miles de estrellas fugaces a pesar del brillo deslumbrante.

Rob Suggs hace notar que los astronautas tienen dos ventajas: "Ellos ven mucho más del cielo de lo que podemos ver los que estamos en la Tierra, y además ¡ellos no pueden tener cielos nublados! La tripulación puede con razón esperar otro excelente espectáculo.

Culbertson no será uno de ellos, sin embargo. Él está de regreso en la Tierra. "Fui afortunado al poder tener esa perspectiva", dice acerca de las Leónidas del 2001 desde el espacio. Después de todo, no todos los días puede usted mirar hacia abajo ... y ver meteoros por debajo de sus pies.

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Nota del Editor: Las experiencias de Frank Culbertson sobre la tormenta de meteoros Leónidas del 2001 fueron grabadas durante un discurso que pronunció en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales el 27 de marzo del año 2002.

Créditos y Contactos

Autor: Dr. Tony Phillips
Funcionario Responsable de NASA: John M. Horack Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Curador: Bryan Walls


Relaciones con los Medios: Steve Roy
Traducción al Español: Carlos Román
Traducción de Gráficas: Boris G. Simmonds
Editor en Español: Héctor Medina
El Directorio de Ciencias del Centro Marshall para Vuelos Espaciales de la NASA patrocina el Portal de Internet de Science@NASA que incluye a Ciencia@NASA. La misión de Ciencia@NASA es ayudar al público a entender cuán emocionantes son las investigaciones que se realizan en la NASA y colaborar con los científicos en su labor de difusión.

más información (en inglés y español)

Vuelos Espaciales Humanos de la NASA -- Aprenda más acerca de la estación espacial y su tripulación.

La Verdad sobre la Tormenta de Leónidas del 2002 -- (Ciencia@NASA) Otra tormenta de meteoros Leónidas se espera para el año 2002. Algunos rumores indican que la Luna llena arruinará el espectáculo... pero tal vez no sea así.

Galería de Leónidas del 2001 -- (SpaceWeather.com) Los observadores del cielo que la presenciaron nunca la olvidarán: la tormenta de meteoros Leónidas del 2001.

Derecha: El satélite MSX, en órbita alrededor de la Tierra, grabó estos meteoros Leónidas en 1997. [más información]

Las Leónidas nos Dejarán Estupefactos -- (Ciencia@NASA) Recuerdos sobre la tormenta de bolas de fuego de las Leónidas de 1998.

Escuchando las Leónidas -- (Ciencia@NASA) El 18 de noviembre del 2001, millones de observadores del cielo vieron una desconcertante tormenta de meteoros Leónidas. Y algunos observadores también ¡las escucharon!

Explosiones sobre la Luna -- (Ciencia@NASA) Durante la tormenta de meteoros Leónidas del 2001, los astrónomos observaron un curioso destello sobre la Luna -- una señal inequívoca de meteoroides golpeando la superficie lunar y explotando.

Meteoroides y Peligros de Escombros: Instalaciones para Pruebas de Impactos a Hipervelocidad (Hypervelocity Impact Test Facilities) (Centro Espacial Johnson - Johnson Space Center); Programa de Escombros Orbitales (Orbital Debris Program) (Centro Espacial Johnson - Johnson Space Center); Programa de Ambiente Espacial y sus Efectos (Space Environment and Effects Program (Centro Marshall de Vuelos Espaciales - Marshall Space Flight Center).


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