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Las así llamadas "mareas rojas" han llegado, de vez en cuando, a asolar comunidades costeras durante siglos. Ahora un nuevo estudio, subsidiado parcialmente por la NASA, ha revelado una sorprendente conexión entre las mareas rojas en el Golfo de México y las gigantescas nubes de polvo que atraviesan el Océano Atlántico traídas por el viento desde el Desierto del Sahara. Los satélites de NOAA (siglas en inglés para National Oceanic and Atmospheric Administration) y de NASA pueden detectar tales nubes mientras éstas se encuentran en camino desde el continente africano hacia el continente americano, lo que renueva las esperanzas de que tales datos tomados desde el espacio puedan ayudar a los científicos a predecir cuándo atacará la marea roja en la costa del Golfo. Derecha: Científicos tomando muestras de las aguas del Golfo en busca de hierro, nitrógeno y concentraciones de algas. Si bien el polvo africano promueve la reproducción exagerada de ciertas algas, también es cierto que permite ver bellos atardeceres rojos en Florida. Imagen cortesía del Instituto Marino de Florida (Florida Marine Institute).
Las mareas rojas, que consisten de hecho en una reproducción masiva de algas tóxicas, han matado en el pasado a grandes cantidades de peces, mariscos, mamíferos marinos y aves. También pueden producir problemas respiratorios y enfermedades de la piel en los seres humanos. Las tormentas en el Desierto del Sahara levantan capas de partículas finas presentes en el suelo árido de aquellas regiones, generando vastas nubes de polvo. Los vientos del este transportan este polvo a través del Océano Atlántico hasta el Golfo de México. El nuevo estudio muestra que estas nubes fertilizan con hierro las aguas cercanas a la costa Oeste de Florida. Ciertas bacterias con un cierto parecido a las plantas usan este hierro para montar el escenario de la marea roja. Cuando los niveles de hierro suben, estas bacterias, llamadas Trichodesmium, fijan el nitrógeno presente en el agua, convirtiéndolo a una forma que puede ser utilizada por otros tipos de vida marina. La adición de nitrógeno biológicamente útil en el agua, hace del golfo de México un ambiente favorable para las algas tóxicas. "Este es uno de los primeros estudios que mide cuantitativamente el hierro de los desiertos y [que lo vinculan] con las mareas rojas por medio de la Trichodesmium," dijo Lenes. La investigación ha sido patrocinada parcialmente por un subsidio de la NASA que forma parte de ECOHAB: Florida (Ecology and Oceanography of Harmful Algal Blooms ó Ecología y Oceanografía del Desarrollo de Algas Nocivas), un proyecto de investigación multidisciplinario diseñado para estudiar las algas perjudiciales. ![]() Izquierda: Los satélites pueden seguir a las nubes de polvo africanas conforme éstas migran a través del Océano Atlántico. Esta película de NASA TOMS indica la densidad de aerosoles en la atmósfera entre el 13 y el 21 de junio del 2001, y muestra como la nube precipita una lluvia de pedacitos del Desierto del Sahara sobre el Caribe y el Golfo de México. [ más información] El estudio utilizó mediciones desde satélite y tierra para seguir el paso de las grandes nubes de polvo que salieron de África el 17 de junio de 1999. Lenes y sus colegas siguieron a las nubes usando datos tomados con el Radiómetro Avanzado de Muy Alta Resolución ( Advanced Very-High-Resolution Radiometer ó AVHRR), un tipo de cámara a bordo del Satélite Orbital Polar Ambiental (Polar Orbiting Environmental Satellite ó POES) del NOAA. El polvo del Sahara alcanzó la plataforma continental Oeste de Florida alrededor del 1º de julio, incrementando la concentración de hierro en las aguas superficiales en más de un 300 por ciento. Como resultado, los conteos de Trichodesmium se dispararon hasta 10 veces por encima de los cómputos previos. A través de un complicado proceso que involucra a una enzima particular llamada nitrogenasa, el Trichodesmium utilizó el hierro para convertir el nitrógeno del agua en una forma más útil para otros tipos de vida marina. En octubre, después de un incremento del 300 por ciento en la cantidad de nitrógeno biológicamente accesible, un gigantesco crecimiento de algas tóxicas de color rojo (Karenia brevis) se produjo en el área de estudio, una región de 8,100 millas cuadradas entre Tampa Bay y Fort Myers, Florida.
Los científicos han trabajado durante varios años para desarrollar un método confiable que permita predecir las mareas rojas, particularmente porque los resultados de estos florecimientos pueden ser devastadores para la región tanto física como económicamente. Las personas que nadan en el Golfo durante una marea roja pueden experimentar problemas respiratorios al inhalar las toxinas generadas por la K. brevis presentes en el aire. Además, comer mariscos envenenados por la marea roja pueden causar parálisis y problemas de memoria. Alrededor del Golfo de México, los científicos y otras autoridades han registrado millones de peces muertos, así como cientos de manatíes como consecuencia de tan sólo una marea roja. Usando los satélites para monitorear la llegada del polvo y de los desarrollos de Trichodesmium, Lenes dijo que esta investigación puede ayudar a predecir las mareas rojas. "Y si pudiésemos predecir cuando viene una marea roja, podríamos cerrar las playas y las zonas de pesca a tiempo", dijo Lenes. Nota : Esta nota aparece en el número de septiembre de la revista científica Limnology and Oceanography (Limnología y Oceanografía). El artículo fué patrocinado por medio de varios fondos vinculados al programa ECOHAB. Otros fondos para este estudio incluyen subsidios provenientes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA), Oficina de Investigación Naval (Office of Naval Research) y Agencia de Protección Ambiental. La misión de ECOHAB: la Misión Florida tiene como objetivo entender mejor los factores involucrados en la ocurrencia y la dispersión del alga dominante de la marea roja, K. brevis, así como también predecir y manejar crecimientos peligrosos de la misma. |
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Créditos y Contactos
Autores: Conferencia de prensa del GSFC, Patrick L. Barry Funcionario Responsable de NASA: John M. Horack |
Editor de Producción: Dr.Tony Phillips
Curador: Bryan Walls Relaciones con los medios: Steve Roy Traducción al español: Carlos Roman y Gonzalo Estavillo |
| El directorio de Ciencia del Centro Marshall para Vuelos Espaciales (Marshall Space Flight Center) de la NASA patrocina los sitios electrónicos de Science@NASA (incluido Ciencia@NASA). La misión de Science@NASA es ayudar al público a entender cuán emocinantes son las investigaciones de la NASA y ayudar a los científicos en su labor de difusión. | |
| Enlaces en la Red |
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Información sobre las mareas rojas -- desde el Instituto de Investigaciones Marinas (Marine Research Institute) de Florida Video de transmisión contínua sobre las mareas rojas -- desde el Colegio de Ciencias Marinas de la Universidad del Sur de la Florida (University of South Florida College of Marine Science). Requiere Windows Media Player . ECOHAB: Florida -- información desde
el Todo el Mundo es el Escenario... Para el Polvo -- (EN INGLÉS) Artículo de Science@NASA: Conéctese con un sitio electrónico de NASA y observe como las gigantescas nubes de polvo navegan por ríos de aire globales, polinizando contientes enteros con polvo y microbios. El Expreso de Polvo del Pacífico -- (EN ESPAÑOL) Artículo de Ciencia@NASA: ¡Norteamérica ha sido rociada con una pizca de polvo de Asia! Una nube proveniente de China ha cruzado el Océano Pacífico recientemente, precipitando una lluvia de polvo asiático desde Alaska hasta Florida. Casas Móviles para los Microbios -- (EN INGLÉS) Artículo de Science@NASA: El polvo africano que cruza el Atlántico y trae consigo bellos atardeceres a Florida también transporta bacterias potencialmente peligrosas y hongos, como lo muestra un nuevo estudio. El Polvo Engendra más polvo -- (EN ESPAÑOL) Artículo de Ciencia@NASA: Todos sabemos que los climas secos generan suelos cubiertos de polvo, pero investigaciones recientes sugieren que el polvo podría provocar climas secos. |
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